Escuela, creatividad y educación positiva

“Las escuelas matan la creatividad”, nos señaló Ken Robinson. Las escuelas frenan la capacidad de combinar y crear de los niños, quienes nacen explorando y curioseando y ello posibilita en gran medida su desarrollo cerebral. Las escuelas buscan crear niños y niñas estandarizados, quienes frente a los mismos estímulos, produzcan las mismas respuestas…y seguimos insistiendo a pesar de que la realidad nos sigue mostrando que NO funciona.

Sin emoción, no hay aprendizaje (1)Uno de los problemas en ello es el sufrimiento que produce en los niños. Sufrimiento que se prolonga por toda o casi toda, la vida escolar. Como dice el experto en neuroeducación Francisco Mora, si a un niño o niña se le intenta meter en la cabeza algo que no quiere o no está preparado/a, lo repetirá, pero como le ha costado sufrimiento, se le olvidará pronto, dejando en ello tiempo y esfuerzo que siente que “no sirve para nada”. El empeño en los planes de educación en priorizar las mates, la lengua y el inglés en detrimento de la filosofía, música, la educación física y las artes en general no busca si no estandarizar a los sujetos y transformarlos en personas “útiles” a un sistema que no los considera singulares y únicos, sino como parte de una máquina destinada a producir y repetir, aún contra su naturaleza curiosa, descubridora y creadora…Y luego queremos que los niños y niñas se sientan valiosos en su unicidad, y que no acepten modas por seguir al grupo, y que no cedan a la presión social.

Aún si tenemos como meta la búsqueda de trabajo futuro, si buscamos que ellos/as se desarrollen por las posibilidades laborales mañana, ( lo cual puede ser discutible), vemos que el mercado de trabajo actual y futuro busca sujetos creadores, negociadores, creativos. No a los repetidores de títulos y autores que premia la escuela.Actualmente  las empresas están contratando gente que muestre habilidades y currículums innovadores y no sólo respecto a los diplomas o títulos que ostenten: se valora habilidades como liderazgo ( conozco varias personas a quienes las contrataron porque lo que diferenciaba su CV del de otras personas era haber sido scout), gestión de equipos, comunicación, saber hablar en público, haber hecho voluntariado nacional o internacional, escribir, tener un pensamiento global, etc. Y necesitamos sujetos creadores así en un mundo cambiante, con retos globales y locales nuevos. Necesitamos sujetos “fuera de la norma”, que piensen distinto para que aporten soluciones distintas.  Lo contrario es una pérdida de tiempo, de motivación y de futuro. Y los alumnos lo saben, porque lo viven día a día. Saben que lo que necesitan para desarrollarse como personas, para poder ser un sujeto generador de propuestas creativas, para su ubicación laboral mañana, no lo proporciona la escuela, a menos que busquen sólo el papel donde constan los años y días que pasaron en la escuela.

Como docentes qué podemos hacer? Tenemos un currículum que tenemos que seguir, tenemos unos objetivos que tenemos que lograr, pero nadie nos dice cómo hacerlo. Y la clave lo tiene la neuroeducación: sin emoción, no hay aprendizaje efectivo. Hagamos que las clases sean significativas para los alumnos, rescatemos su curiosidad, su espíritu investigador, no digamos lo que tienen que memorizar, acompañemos a descubrirlo. Creemos con ellos, creamos en ellos, aprendamos con ellos. Hagamos de ese “cómo hacerlo” nuestro aliado para llegar a donde tenemos que llegar.

Y como padres y madres? Hace cuánto que no juegas con ellos? Me dirás que son adolescentes y que eso de jugar ya no se lleva. De eso nada. Posiblemente no puedes jugar con ellos al pilla-pilla, (no porque no puedas, si no porque no te van a querer seguir), pero hay muchos juegos de mesa y sociedad para adolescentes que les encantan, muévete, crece con ellos, comparte espacios distintos a la tele, la play o el ordenador. Incentiva su espíritu creativo. Motiva y felicita cualquier aporte de soluciones creativas que tenga. Busca espacios para preguntar y para que ellos/as te descubran que saben más de lo que crees, que piensan y que pueden hacer las cosas de manera diferente. Promociona su espíritu curioso y emprendedor. En la medida que puedas, proporciónales espacios de creación y de gestión con otros. Mira si eres un modelo de espíritu creativo y fórmate, crece con ellos/as.

¡VÍVELO!

Mira con otros ojos lo que haces con tus niños y niñas: ¿les proporcionas oportunidades de hacer las cosas de otra manera? ¿Felicitas sus logros aunque no sean exactamente lo que esperabas?

Intenta, en la medida de lo posible, gestionar con ellos/as planes grupales de construcción. En la escuela, creando y promoviendo espacios creativos, donde ellos puedan construir su aprendizaje, haciendo preguntas y buscando respuestas creativas. En familia, busca opiniones frente a dilemas de casa o de gestión familiar. Establece planes grupales de ocio, lo cual,  sobre todo con adolescentes, es más complicado, pero rescata esos tiempos aunque sean en una frecuencia menor. Hazlos partícipes de propuestas de soluciones: colores de una pared al pintar, cronograma de vacaciones, (tiempo, billetes, …), pregúntales y escucha con atención sus opiniones sobre pequeños dilemas laborales o de gestión de tiempos, etc

Promueve en tu centro que los docentes se formen en estrategias de nueva educación, en creatividad, en motivación y estrategias didácticas motivadoras.

 

Por qué son importantes las Habilidades Sociales?

Las habilidades sociales son aquellas destrezas de comunicación, empatía y cercanía que las personas manifiestan en su relación con otros, con otras. Es la gestión correcta de las habilidades de comunicación (verbal y no verbal) y de socialización. Guardan estrecha relación con la autoestima y con la gestión de conflictos. Por qué son importantes las

Las habilidades sociales, a diferencia de las capacidades, son la manifestación de estas últimas. No vale “saber cómo se hace” es manifestarlo de manera cotidiana.

Las habilidades sociales son habilidades complejas, porque están formadas por emociones, sentimientos, creencias y valores, que son fruto a su vez de aprendizajes y experiencias previos. Influyen en su conducta y sus actitudes frente a la vida, frente a los demás y frente a sí mismo, y les permite el desenvolvimiento en el entorno social.

Hay muchos grupos de habilidades, siendo la base de todas ellas las llamadas Habilidades Sociales Básicas, que comprenden  la escucha, el hablar amablemente, el hablar con firmeza, dar las gracias, recompensarse a uno/a mismo/a, saber pedir ayuda, saber pedir un favor e ignorar a quien nos perjudica.

Cómo se pueden generar habilidades sociales en nuestros niños, niñas y adultos? Primero, mostrando modelos efectivos para aprender. Piensa ¿ yo tengo las habilidades sociales que me gustaría que mi niño/a tenga? ¿Que mis alumnos tengan? Cobran un papel fundamental  las figuras socializadoras, padres y docentes, como modelos de actuación y respuesta para quien está aprendiendo a gestionar su entorno. Debemos dar  a los niños y niñas modelos a elegir para que ellos los asuman en su actuación con los demás. Segundo, propiciemos situaciones de ejercicio de habilidades sociales, como juegos de roles, y demos autonomía a los niños y niñas para que se desenvuelvan de manera creativa en su entorno. Y tercero, valoremos los avances, aprender a ser socialmente habilidoso/a no es fácil, los errores también enseñan. Las consecuencias agradables y contingentes propician la mejora de la conducta y las contingencias desagradables consiguen bajar la frecuencia de actuación.

Entonces, ¿porqué son importantes? Porque nos permite tener relaciones sanas con los iguales, porque nos permite aprender de ellos/as, porque nos hace sentirnos parte del entorno social y construir la propia personalidad encontrándonos y contrastándonos con los demás. Porque la gestión efectiva de la realidad social nos hace creer en nuestras capacidades, el saber que frente a lo que suceda se puede responder con asertividad y gestionar la situación, hace que la persona crea en sí misma, aumente su autoestima y le hace tener recursos para gestionar posibles conflictos. Las habilidades sociales posibilitan una mayor riqueza de universo social.

¡VÍVELO!

¿Nuestros niñas y niñas son capaces de tener conversaciones cotidianas, con un lenguaje propio de la edad, y usando elementos de su entorno con sus iguales, consiguiendo ser respetados/as en sus sentimientos y respetando a los demás? Es una pregunta importante….y no sólo con los niños y niñas, también con los adultos.

¿Ofrecemos, como agentes socializadores, un modelo adecuado para que nuestros niños y niñas puedan interiorizar qué conductas elegir, cuales no, cómo y por qué? ¿Yo, como adulto/a, tengo las habilidades básicas establecidas en mi actuar cotidiano? Muchos padres/madres se preocupan porque su niña no tiene amigos/as, o porque su niño es muy tímido, porque se encierra en su cuarto a  leer en vez de salir a la calle con los demás….y la mayoría de veces, indagando, sale la frase ” es que yo también era así a su edad”. No podemos pedirles a nuestros niños que consigan ser lo que no les enseñamos a ser. Las habilidades sociales son fruto del aprendizaje, así que posiblemente sea el momento de aprenderlas ….nosotros/as.

¿Valoramos los aspectos positivos en las habilidades que nuestros niños manifiestan? Un ejemplo de esto es que muchos padres y madres quieren que sus hijos/as sepan decir “NO” cuando les ofrezcan algo “malo” en la calle, pero no les permiten decirlo en casa ¿cómo van a aprender a hacerlo? Valora los elementos positivos en comportamiento y en autonomía en ellos/as, aunque sea difícil para ti. Los niños nunca dirán “no” fuera de casa si en casa no han sabido lo que es gestionar una negativa. Y eso nos toca a los mayores.

¿Facilitamos el entrenamiento en pensamiento divergente? Es decir, ¿ valoramos respuestas creativas y situaciones diferentes en ellos/as? Enséñales que no siempre existe una única solución, y que ellos/as son capaces de gestionar, creativamente, situaciones fuera de lo esperado. Las habilidades sociales exigen respuestas adecuadas a las situaciones, las personas y los objetivos, ayúdales a crear respuestas adecuadas.

¿Propiciamos situaciones de aprendizaje y práctica de habilidades sociales? ¿o en cuanto nos sentimos desbordados dejamos de intentarlo? Un ejemplo de ello son los niños que hacen berrinches en el supermercado. Una respuesta posible de parte de los adultos puede ser no llevarlo más y no permitirle aprender a gestionar mejor las situaciones. Otra posible respuesta, mucho más beneficiosa, es seguir intentándolo, gestionando los berrinches y las demandas de manera tranquila y sosegada, valorando las situaciones positivas y enseñándole a gestionar las frustraciones y los enfados. Y no solo del niño/a…también en nosotras/as. Y lo sé de primera mano, el segundo de mis hijos tuvo berrinches memorables a los tres años, y puedo decir que lo que aprendimos juntos valió la pena.

Las habilidades sociales son una herramienta fundamental en la correcta gestión de los conflictos a los que todo niño, toda niña se enfrentará varias veces, en su vida escolar, laboral, etc. La comunicación efectiva y sana es un elemento de aprendizaje fundamental en la vida de toda persona, no privemos a nuestros niños y niñas de ello.

 

 

Tres pautas de autocuidado necesarias para el aprendizaje

Cuando hablamos de aprender, pensamos inmediatamente en exámenes, en repetir y repetir, en tardes y fines de semana metidos en los libros, en no tener vida y en sacrificio. Ya hemos propuesto, en anteriores posts, que eso no es necesario para aprender. El aprendizaje es una acción, es activo, es cotidiano, es un motor que mueve nuestra curiosidad y nuestra motivación. No necesitamos meternos horas y horas en los libros para aprender de manera eficaz. Y esto sirve para clases, para estudiar una oposición, para el aprendizaje autodidacta: estudiar no es dejar de vivir por estar delante de los libros, es organizarse de manera efectiva, confiar en nuestros saberes ocultos, encajar aprendizajes y construir redes, porque sólo ellas sirven para sentir que no se pierde el tiempo.

Hablaremos ahora de algunas pautas fundamentales de higiene mental necesarias para que nuestro cuerpo, nuestra cabeza, nuestra atención y concentración y nuestra memoria funcionen de manera óptima, facilitando y haciendo efectiva nuestra organización en el estudio: dieta, sueño y actividad física.

Dieta equilibrada. Empezamos por el desayuno, ese que muchos niños y niñas no toman porque ” de mañana no me entra nada al estómago” ( esto lo he escuchado también en muchos adultos). No tomar desayuno no permite al cuerpo reparar el desgaste desde el día anterior, y a medida que avanza la mañana, al no ingerir alimentos, se incrementan los niveles de glucosa, lo cual  causa sueño, cansancio, desgana o sensación de irritabilidad. A veces las personas se sienten mareadas y con sensación de estar desubicadas. Demás está decir que todo esto afecta a la atención, a la concentración, a la capacidad de reacción y respuesta.

Una dieta equilibrada  contribuye de manera directa a un mejor desempeño corporal y cerebral. Establecer redes neuronales y mantenerlas activas es un desgaste de energía que precisa de los nutrientes necesarios y suficientes para un buen desempeño. Intentemos comer y comer bien, de manera natural y mostrando buenos modelos a los niños y niñas. Eso quiere decir que te hago la pregunta ¿ qué tan bien comes tú?.

Algunos estudios revelan que el abuso o uso frecuente de saborizantes, aditivos y colorantes puede estar relacionados con el aumento en casos del TDAH.  Esto ha sido puesto en duda por otros estudios, pero la relación del TDAH con dieta equilibrada en general si está clara.

Otro bulo repetido tantas veces es que (sobre todo en adolescentes) comer engorda. Y los nutricionistas llevan años repitiendo que lo que engorda es comer mal: saltarse el desayuno o cualquier comida, comer viendo la tele o con el ordenador, no mantener horarios fijos de alimentos,etc.

Sueño. La higiene del sueño es un recurso despreciado por muchas personas en edad de estudiar, y es, muchas veces, la manifestación de una mala planificación en el estudio. Mucho1780750_931402336877828_3527050513292151884_ns alumnos posponen hasta la última hora del día los deberes o el estudio, robando horas de sueño que no se recuperan nunca. O se enganchan a  recursos electrónicos ( móviles, ordenador) durante un tiempo mayor del que creen, agotando aún más su cuerpo y su descanso.

Es necesario un mínimo de 8 horas efectivas de sueño, es decir, desde que dormimos, no desde que nos vamos a la cama. Recuerda que el cerebro enlaza lo aprendido durante el día solo en el sueño profundo,  así que mientras menos duermas, menos aprovecharás lo aprendido durante el día.

El dormir bien prepara los circuitos neuronales de manera efectiva para reiniciar el trabajo al día siguiente, consolida los aprendizajes, prepara el cuerpo para el desarrollo motor y posibilita el crecimiento ( la hormona del crecimiento solo actúa mientras duermes). El sueño perdido no se recupera.

Actividad física. Niños y niñas de 5-17 años precisan de unos 60 minutos al día de actividad física para un desarrollo completo corporal y cerebral. Sólo caminar no cuenta como ejercico o actividad física, los niños necesitan un ejercicio completo, que incluya espacio, cuerpo entero, coordinación, equilibrio, relación con otros y sentido de grupo.

El ejercicio físico permite la correcta oxigenación del cerebro y de todo nuestro circuito sanguíneo, favorece los factores de crecimiento y ayuda a la velocidad de respuesta frente a los estímulos. Estimula de manera especial los procesos de memoria. Mejora el manejo del espacio, el ritmo y el equilibrio, y contribuye al desarrollo verbal y comunicativo, fortaleciendo lazos con el entorno, físico y relacional. Googlea “actividad física y aprendizaje” en tu buscador y encontrarás muchos estudios que así lo afirman.

¡VÍVELO!

Como adulto o adulta, revisa cuántas de estas pautas practicas en tu vida. Recuerda que los niños y las niñas aprenden por modelos, no podrás enseñarles aquello que tú misma no practicas.

Introduce los cambios de  manera paulatina, sobre todo en aquellas áreas donde veas que es más necesario. Un hábito no se aprende en un día, así que una vez consigas una cosa ( por ejemplo, que se respeten los horarios de irse a la cama) inicia con el siguiente.

Como padre/ madre puedes incidir en las tres, pero como docente el área donde puedes incidir es en el ejercicio físico. Mueve a tus alumnos, motívales a que aprendan también con el cuerpo, invítales a experimentar el aprendizaje viendo, bailando, corriendo, manipulando. Ello, como dicen los estudios, abre canales distintos de aprehender ( con h intermedia) lo observado y leído, posibilitando mejores encajes en aprendizajes previos y con ello, mayor afirmación de lo aprendido.

Si quieres cambiar tú de hábitos porque ves que durante el día te sientes cansado y entiendes que puede ser porque no mantienes alguna o todas de estas pautas de autocuidado, inicia el cambio sabiendo que verás resultados muy pronto. Sólo el dormir las horas necesarias ya nos cambia el ánimo al día siguiente. El comer bien nos disminuye la angustia de los horarios, de qué vamos a comer, la culpa del saber que hemos comido de prisa y corriendo y no de la mejor manera, etc. Y hacer ejercicio te dará mayor energía durante el día y eso se siente de manera inmediata. Aún así, inicia los cambios paulatinamente. No te lances a correr una hora el primer día si eres sedentario/a, y no te desanimes si el correr no te gusta, prueba diferentes deportes y actividades hasta que encuentres la que mayor gusto te da, eso aumentará tu motivación. Y si puedes, inicia el cambio con alguien más, es más fácil no romper una rutina si somos más de uno/a

 

 

En medio de tanta tristeza…la escuela como motor del cambio

Me invitan a hablar sobre el papel de la escuela frente al dilema de la inmigración y la acogida de familias14207665792_2737ea560d_m refugiadas. Me preguntan qué esta haciendo la escuela como institución para ser parte de las soluciones al tema.

Y les respondo que como institución, nada. Que la escuela está alejada de la realidad del mundo, que es cierto que hay proyectos magníficos defendidos por profesores y/o padres madres, o alumnos sumamente sensibles que a veces cuentan con el apoyo de sus equipos directivos, que van haciendo caminos de integración escolar, formando a alumnos comprometidos con la realidad, alumnos que debaten y hacen propuestas de cambio y mejora, proyectos donde la escuela sale de las paredes de los centros y analiza lo que en el mundo pasa, pero que son eso, proyectos individuales,formados y mantenidos con esfuerzo personal y ganas de cambiar las cosas. Que a veces esas personas se acaban quemando, pero que. también, a veces, esos proyectos duran.

Y me apena, porque el mundo está girando muy rápido, y los cambios tardan en llegar dentro de los espacios escolares, ahí donde muchos alumnos sienten que lo que les enseñan “no sirve para nada”. ¡Y sería tan bueno que ellos sintieran que pueden hacer algo….! Si hablamos con ellos, vemos que tienen opiniones, que ven y escuchan más de lo que creemos, que tienen muchas dudas y esperan que estemos ahí para ayudarles a resolverlas, que quieren ser parte del mundo y, como sociedad, no les dejamos. Que están viendo, como nosotros, imágenes terribles todos los días por los noticieros, por las redes sociales y no ven vías para entender o aportar algo.

Durante los años que coordiné un mega proyecto de prevención de conflictos en más de 12 centros escolares,  donde los agentes de cambio eran los alumnos, la frase de una alumna que participaba de la experiencia me marcó: “por fin nos escuchan y nos dejan hacer algo para mejorar las cosas, por fin se dan cuenta que podemos ayudar”.

Es necesario que la escuela recobre el papel fundamental para el que está destinada:ser el espacio de crecimiento de toda una sociedad que se adapta, se acompaña, se ayuda  y avanza con los demás. Donde nadie se queda atrás, porque aquí no sobra nadie.

Y con ese objetivo trabajamos.

¡VÍVELO!

Investiga cuántas personas cuenta tu centro que procedan de otros lugares. Cuántos de ellos han tenido que salir de su tierra o de su país por motivos forzosos: violencia de género, problemas locales, guerras, hambre, miseria. Cuántos niños y niñas a los que enseñas han sido reagrupados ( sin haber sido consultados) de sus países de origen, dejando atrás amigos, familia, abuelos ( quienes tomaron el papel de madres y padres y a quienes  saben que pueden no volver a ver), y viviendo de manera muy solitaria duelos muy profundos….y con pocas herramientas.

Teniendo precaución con hacer público algo que los que lo han vivido pueden no querer, intenta integrar esas vivencias dentro de tus proyectos de clase, dales, a esos alumnos, apoyo y muéstrales que ya que no podemos evitar lo duro de la vida, podemos aprender de ello.

Cuida tu lenguaje. Expresiones de racismo y de discriminación forman parte de nuestro lenguaje cotidiano, y podemos estar tocando fibras sensibles en menores que no pueden levantarse públicamente para decir que lo dicho o mostrado les ha ofendido.

Trae la realidad a la escuela, ya que a veces ella no puede salir a enfrentarla. Aprovecha lecturas y materiales de lo que está pasando en el mundo ahora mismo. Hay muchísimo material en internet.

Propón espacios de escucha, de habla, de comunicación. Y en los espacios de tutoría, aprovecha para acabar con bulos o mitos por los que los alumnos y las alumnas se guían porque no lo han preguntado a los adultos, porque se hacen daño guiándose por ello , y/o hacen daño a los demás.

Cómo estudiar 3: exámenes

El tercer punto importante para el estudio eficaz es la planificación relativa a los exámenes. Ya hemos analizado lo importante que es una buena planificación de clase para ayudar en la compresión y la organización efectiva de conocimientos vistos en clase. También hemos visto cómo organizarnos fuera de clase diariamente, repasando y haciendo los deberes o trabajos que se nos indiquen.

Habitualmente, este tercer punto es el único del que se preocupan los alumnos cuando hablan de estudiar, sin ver que estudiar es un ejercicio cotidiano, es saber encajar aprendizajes y experiencias nuevos dentro de aprendizajes y experiencias previos, construyendo así niveles superiores de conocimientos y de relaciones entre ellos. Y eso no se consigue sólo aplicándose cuando vienen  los exámenes. Lo que siempre se ha llamado “estudiar para aprender, no sólo para el examen”…pues eso.DIFERENCIA INFORMACION-CONOCIMIENTO

Muchos estudiantes hacen lo que se llama un “estudio bulímico”: memorizan, memorizan, memorizan hasta que no pueden más; llegan al examen, vomitan todo y luego del examen no recuerdan nada. Esto, aparte de no ser un estudio eficaz, es tremendamente agobiante para ellos y ellas, pues deja al azar el éxito en los exámenes, y como no contribuye a construir conocimiento, sólo se almacenan trozos de información sin conexión entre ellos y sin proporcionar una base previa a aprendizajes posteriores. Que a veces “suena la flauta” y nos vienen en el examen  preguntas, justamente, de eso que nos acordamos, sí, sucede. Pero eso no es aprendizaje. Eso es perder el tiempo.

Las pautas siguientes no son mágicas en sí mismas, porque, primero, funcionan en complementaridad con las pautas previas, especialmente con el repaso diario, y dos, porque es necesario la práctica continua de todas ellas para desaprender hábitos negativos previos y aprender hábitos nuevos. Y ello requiere entrenamiento.

Cinco días antes. Como mínimo. Es el tiempo necesario para preparar exámenes. ¿Por qué? Porque queremos utilizar de manera efectiva nuestra memoria a largo plazo, que, como dijimos antes, es infinita. Porque no queremos agobiarnos pretendiendo memorizar todo el último día, lo cual nos hace usar nuestra memoria a corto plazo, que no es suficiente. Porque  no es necesario estar horas y horas sentados/as frente a los libros para aprender. Porque si leemos un día varias veces, al día siguiente otra vez y al siguiente otra vez, damos tiempo a que lo aprendido “germine” en nuestra cabeza y vaya armando estructuras de conocimiento más complejas, conectadas y lógicas.

 

  5 días antes 4 días antes 3 días antes 2 días antes El día antes
Letras Leer  3 -4 veces Leer 3-4 veces Leer 3 – 4 veces Leer 1 vez

Hacer resumen

Estudiar del resumen

Hacer esquema

Mates Formulas

Ejercicios

Usar fórmulas

Ejercicios

Usar fórmulas

Ejercicios

Usar fórmulas

Ejercicios

Cerrar aquellas áreas que nos cuesten más

 

Si estudiamos una materia de letras, no necesitamos más que leer 3-4 veces la materia, toda, el primer día. El segundo otra vez ( notarás que lo entiendes mejor, que lo enlazas con conceptos que vas viendo en clase o en tu vida) . El tercer día antes del examen, otra vez, léelo unas 3 – 4 veces. Dos días antes, léelo una vez más, y subraya las palabras importantes. Esta es la parte más difícil y posiblemente necesites practicar para conseguirlo con efectividad. Confundimos “subrayar todo, por si acaso” con “subrayar lo importante”. Te será mucho más fácil si lees muchas veces. Narra tu resumen por escrito o de manera verbal ( cuéntatelo o cuéntaselo a alguien, que sea comprensible y sobre todo que tenga lógica) a partir de las palabras subrayadas. Ellas te deben de servir de “llaves” de acceso al tema completo. Un día antes del examen, haz un esquema a partir de las palabras importantes que has subrayado al día anterior. Si necesitas saber más sobre esto, te invito a ver cómo hacer resúmenes y esquemas en un post anterior.

En el caso de las materias de ciencias ( matemáticas, física y química, etc), recomendamos usar tarjetas de trabajo ( de las que se usan para bibliografía, de cartulina de 150mm x 100mm) que las puedes hacer tú o comprar, normalmente no son caras. En ellas, pondremos con claridad las fórmulas que todo tema de ciencias tiene. Usaremos una tarjeta por fórmula y las clasificaremos, de tal manera que un grupos de tarjetas lleve el título ” (TEMA): 1, ó 2, ó 3…..” El primer día de estudio lo dedicaremos a ordenar los temas que tenemos que estudiar y clasificaremos las fórmulas en nuestras tarjetas de trabajo, si es que no lo hemos hecho en nuestras tardes de repaso ( eso sería lo ideal). Leyendo con atención todo lo relativo al tema y sin descuidar la teoría ( un error que muchos estudiantes cometen en ciencias). ¿Por qué queremos tener tarjetas con las fórmulas? Porque ellas nos ayudan a resolver TODOS los ejercicios que necesitamos realizar al estudiar. Porque son la base de las estrategias de resolución de esos ejercicios. A partir de ello, realizaremos los ejercicios siempre con las tarjetas delante, y así recordaremos las fórmulas, entendiendo con ellas las diferentes variantes de ejercicios que nos pidan resolver. Usaremos el día previo al examen para repasar los temas que más difíciles se nos presentan. Os dejo aquí un ejemplo de dos tarjetas con el tema “potencias”

 

 

¡VÍVELO!

Mis alumnas me dicen que “sienten que no están estudiando” pero que, “inexplicablemente”, sacan mejores  notas. O que sienten que se ponen menos nerviosas en los exámenes puesto que se sienten más seguras al saber que sí les ha dado tiempo a ejercitar o comprender  todo lo que hay que saber. O que el estudiar así les da tiempo a investigar en google si un tema no lo comprenden en su totalidad.

Utilizar un método de estudio no requiere “quemarse las pestañas”, es planificar y avanzar de manera efectiva en la comprensión de los temas. Ello aumentará tu motivación y tu seguridad en el examen. Por eso es complementario al repaso diario. Si has repasado, los temas no te parecerán nuevos y avanzarás cobre lo construido con anterioridad.

Recuerda que lo más complicado es saber seleccionar las palabras clave en los temas de letras. Ello requiere entender lo importante y lo que no lo es en un tema, y tu cerebro lo hará con facilidad si lo has leído muchas veces, puesto que te permitirá entender el todo y las partes. Practica, y recuerda, no es subrayar frases, es subrayar palabras. Algo parecido pasa con saber seleccionar las fórmulas, sobre todo si en el libro no las muestran explícitamente.

Marca claramente en tu horario el día de inicio de la preparación del examen (cinco días antes del mismo) y el día del examen, y coloca en ese horario los tiempos que necesitas para prepararlo. Dependiendo de lo complicado del tema, podemos leerlo 3-4 veces dentro del intervalo de 25-5 (método pomodoro, marinaratimer), pero a veces, si es un tema complicado, precisaremos un intervalo o dos más. Pienso en alumnos y alumnas de Bachillerato, donde los exámenes no son de uno o dos temas, en ocasiones son 7 – 8 temas. En ese caso precisarás más días de preparación. Simplemente planifícalo, y anota en tu horario los días que necesitas.

Resalto, una vez más, la importancia del horario en la planificación y la organización del estudio.

Y si necesitas ayuda, ya sabes dónde estamos…..

 

 

 

 

 

Cómo enseñar a estudiar 2: cómo estudiar en casa o fuera del horario escolar

El segundo paso en un estudio efectivo es el que se da en casa, o fuera del horario escolar (una biblioteca, por ejemplo)

Estudiar efectivamente en casa, o fuera del horario escolar, no significa machacar memorísticamente todo todos los días, ni pasarse horas y horas delante de los libros. Para estudiar de manera efectiva hay una palabra mágica: ORGANIZACIÓN.

Hay una palabra mágica en el estudio efectivo: ORGANIZACIÓN

Y el primer paso para organizarse es tener y respetar un HORARIO. Cuando hablo de horario no me refiero al horario que habitualmente tienen los alumnos, el de las clases de la mañana. No, necesitamos un horario que nos indique el tiempo del que disponemos para estudiar fuera del horario escolar. Muchos chicos y chicas me dicen que tienen todas las tardes libres y cuando nos ponemos a hacer juntas el horario, se dan cuenta de que hay días en la semana en los que, entre el tiempo de transporte a casa, extraescolares, y diversas obligaciones, tienen mucho menos tiempo para ponerse a estudiar del que pensaban. Lo primero, cuando hablamos de un horario,es anular del mismo aquellos tiempos ocupados con actividades que se hacen cotidianamente: tiempo de transporte, comida, merienda, actividades extraescolares, siesta, si es que la haces. Yo recomiendo hacer pautas de 25 minutos de estudio, 5 minutos de descanso, 25 minutos de estudio, 5 minutos de descanso. El método marinaratimer.com, (pomodoro) es una herramienta efectiva donde se posibilita tiempos cortos de estudio que se han revelado más efectivos, más productivos, menos agotadores y son una gran ayuda a problemas de atención y concentración. Con lo cual, los tiempos de este horario deben de ser de medias horas (25+5 minutos)

Otro punto importante en el estudio diario fuera del horario escolar es lo que llamamos el REPASO. Repasar es lo siguiente: es leer ( si, solo leer) con atención todo lo aprendido en las horas de clase de esa mañana¿fácil, no? El truco es hacerlo todos los días. Si en la primera hora hemos tenido clase de lengua, leemos tooooodo lo hecho, incluidos los ejemplos y los ejercicios. Si a segunda hora hicimos ciencias sociales, leemos tooooodo lo hecho, incluidos ejemplos y ejercicios. A tercera tuvimos educación física….bueno, como comprenderás, eso es difícil de leer, a menos que hayas dado teoría. A cuarta hora matemáticas, leemos toooodo lo hecho, repasamos los ejercicios “volviéndolos a hacer” visualmente y sobre todo (importante) no descuidamos la teoría. Todo ello, si bien al principio nos cuesta más tiempo, no debería, una vez acostumbradas a hacerlo, tomarnos más de media hora. ¿Por qué hacer el repaso? El volver a ver el tema unas horas después permite ” cerrar” el tema, afianzando aprendizajes que muchas veces salen del aula entendido, pero no sabidos, nos indica los puntos que no hemos comprendido, nos da la posibilidad de preguntarlo en la siguiente clase y nos posibilita un uso más efectivo de nuestra memoria a largo plazo. Además, cuando estudiemos para los exámenes, (post siguiente) el tema no nos parecerá nuevo y nos permitirá construir aprendizajes a partir de una base. Primer lapso de tiempo de nuestro horario empleado.

Y finalmente, no dejDiapositiva1es de hacer los DEBERES, si los tienes, o los trabajos, o las lecturas que te dejan para casa. Aconsejo planificar para ellos dos tandas de media hora cada día. A veces ocupas todo ese tiempo, a veces acabas en menos tiempo.

¿Por qué hacer primero el repaso y luego los deberes? Porque repasar toda la lección promero nos permite resolver de mejor manera las dudas que los deberes, o los ejercicios, nos plantean. Resolvemos mejor y en menos tiempo los deberes, los cuales sí se transforman en una manera de probar nuestra comprensión del tema.

¡VÍVELO!

El estudio de cada tarde no debería de tomarnos más de hora y media en total. No necesitas matarte estudiando ni “quemarte las pestañas” si no tienes exámenes a la vista. Es mejor emplear efectivamente el tiempo y sacar partido a tu memoria a largo plazo, que es inmensa, para hacer efectivo el tiempo delante de los libros.

7754784154_54087ca082_mIntenta ponerte un horario realista. Separa honestamente el tiempo que vas a emplear cada día en otras cosas que no sean estudiar. Cuando digo honestamente , por ejemplo, digo que si tomas una hora de transporte hasta casa, anótalo en tu horario y no planifiques ponerte a estudiar a los cinco minutos de llegar, porque tú y yo sabemos que no lo harás. Y si cada tarde empleas una hora en comer, anótalo en ese horario. Tómate algún tiempo entre comer y ponerte a estudiar, por que estudiar con el estómago lleno propicia modorra y sueño.Anota todas las actividades extraescolares que tengas, incluido el tiempo de transporte que conllevan. Y el horario te mostrará los tiempos que tienes, de manera real, para estudiar. Y te indicará de dónde puedes sacar tiempo si necesitas más.

Practica lo de repasar cada día. Es fácil, solo te pido que leas con atención. Muchos chicos y chicas me dicen que les suena a poco, que no les da la sensación de “estar estudiando”, aunque sienten que llevan todo con menos tensión y menos intranquilidad, y recuerdan mejor los temas cuando tienen que planificar exámenes, porque usan su memoria a largo plazo. Practica, que la idea es que sea un hábito en tu rutina. Y ya sabes, el truco es hacerlo siempre, todos los días, de lunes a viernes. Y si un día, por lo que sea, no lo haces, no lo pierdas, intenta hacerlo al día siguiente, junto con el repaso de ese día.

Usar a tu favor tu memoria a largo plazo es como tener un desván, donde vas colocando todo aquello que luego te interesará tener a mano en un examen. El repaso diario te permite el tiempo de ir colocando en ese desván todo lo que te interesa  en cajas ordenadas y con las etiquetas correctamente marcadas. Cuando necesite buscar una información ¿qué es más fácil, buscarlo en toda la casa o en el desván donde ya has ordenado y clasificado la información?. Pues eso, úsala a tu favor.

 

 

Gracias!

whatsapp-image-2017-03-03-at-17-24-25Hemos terminado un taller de 10 horas con las monitoras de comedor del CEIP Benlliure, Collado Villalba, Madrid, de la Empresa Hotelma. Ha sido un taller lleno de todo: risas, reflexión, debate y sobre todo, construcción conjunta de espacios de encuentro con los niños y niñas a quienes este equipo acompaña cada dia.

Hemos hablado de los niños, del cole, de lo que esperamos de nuestro trabajo, y sobre todo, hemos elaborado propuestas conjuntas para la mejora en satisfacción laboral, para enfrentar dilemas y conflictos del día a dia y hemos descubierto nuestro papel, fundamental, en el clima de juegos y desarrollo de los niños a su cargo. Partiendo de que posiblemente el tiempo entre el comedor y las clases de la tarde es uno de los pocos espacios de juego libre de estos niños, embarcados muchos de ellos desde horas muy tempranas en actividades escolares y luego extraescolares, reivindicamos la importancia del trabajo de este equipo de monitoras, quienes proporcionan a los niños y niñas un espacio de confianza, de apoyo y de ayuda en la gestión diaria del tiempo y el espacio de juegos y diversión, apoyando y encuadrando de manera adecuada sus actividades grupales.whatsapp-image-2017-03-03-at-17-25-17

Hemos trabajado  temas como:  comunicación como herramienta fundamental para el encuadre de grupos, la comunicación como herramienta de gestión grupal, liderazgos y roles para el trabajo conjunto, empatía y trabajo en equipo, qué es un conflicto, para qué sirve y los tipos de conflicto, han elaborado herramientas específicas y un plan de trabajo para la mejora de las situaciones conflictivas, hemos aprendido cómo hablar con los niños, niñas y sus padres/madres, asertividad y seguridad. Ellas han respondido con motivación y ganas de aprender y se ha generado un especial ambiente de crecimiento y debate muy positivo.

Estamos seguras que la formación recibida ayudará de manera fundamental en un mejor desempeño laboral y una mejor gestión del equipo que ya eran, pero que se ha fortalecido y mejorado. Y ello se plasmará en mayores oportunidades a los niños y niñas a su cargo de mejorar su espacio de juegos, de obtener mayores apoyos, y aprender una mejor gestión de la convivencia grupal. Gracias por dejarme ser testigo de ello.