Cómo estudiar 3: exámenes

El tercer punto importante para el estudio eficaz es la planificación relativa a los exámenes. Ya hemos analizado lo importante que es una buena planificación de clase para ayudar en la compresión y la organización efectiva de conocimientos vistos en clase. También hemos visto cómo organizarnos fuera de clase diariamente, repasando y haciendo los deberes o trabajos que se nos indiquen.

Habitualmente, este tercer punto es el único del que se preocupan los alumnos cuando hablan de estudiar, sin ver que estudiar es un ejercicio cotidiano, es saber encajar aprendizajes y experiencias nuevos dentro de aprendizajes y experiencias previos, construyendo así niveles superiores de conocimientos y de relaciones entre ellos. Y eso no se consigue sólo aplicándose cuando vienen  los exámenes. Lo que siempre se ha llamado “estudiar para aprender, no sólo para el examen”…pues eso.DIFERENCIA INFORMACION-CONOCIMIENTO

Muchos estudiantes hacen lo que se llama un “estudio bulímico”: memorizan, memorizan, memorizan hasta que no pueden más; llegan al examen, vomitan todo y luego del examen no recuerdan nada. Esto, aparte de no ser un estudio eficaz, es tremendamente agobiante para ellos y ellas, pues deja al azar el éxito en los exámenes, y como no contribuye a construir conocimiento, sólo se almacenan trozos de información sin conexión entre ellos y sin proporcionar una base previa a aprendizajes posteriores. Que a veces “suena la flauta” y nos vienen en el examen  preguntas, justamente, de eso que nos acordamos, sí, sucede. Pero eso no es aprendizaje. Eso es perder el tiempo.

Las pautas siguientes no son mágicas en sí mismas, porque, primero, funcionan en complementaridad con las pautas previas, especialmente con el repaso diario, y dos, porque es necesario la práctica continua de todas ellas para desaprender hábitos negativos previos y aprender hábitos nuevos. Y ello requiere entrenamiento.

Cinco días antes. Como mínimo. Es el tiempo necesario para preparar exámenes. ¿Por qué? Porque queremos utilizar de manera efectiva nuestra memoria a largo plazo, que, como dijimos antes, es infinita. Porque no queremos agobiarnos pretendiendo memorizar todo el último día, lo cual nos hace usar nuestra memoria a corto plazo, que no es suficiente. Porque  no es necesario estar horas y horas sentados/as frente a los libros para aprender. Porque si leemos un día varias veces, al día siguiente otra vez y al siguiente otra vez, damos tiempo a que lo aprendido “germine” en nuestra cabeza y vaya armando estructuras de conocimiento más complejas, conectadas y lógicas.

 

  5 días antes 4 días antes 3 días antes 2 días antes El día antes
Letras Leer  3 -4 veces Leer 3-4 veces Leer 3 – 4 veces Leer 1 vez

Hacer resumen

Estudiar del resumen

Hacer esquema

Mates Formulas

Ejercicios

Usar fórmulas

Ejercicios

Usar fórmulas

Ejercicios

Usar fórmulas

Ejercicios

Cerrar aquellas áreas que nos cuesten más

 

Si estudiamos una materia de letras, no necesitamos más que leer 3-4 veces la materia, toda, el primer día. El segundo otra vez ( notarás que lo entiendes mejor, que lo enlazas con conceptos que vas viendo en clase o en tu vida) . El tercer día antes del examen, otra vez, léelo unas 3 – 4 veces. Dos días antes, léelo una vez más, y subraya las palabras importantes. Esta es la parte más difícil y posiblemente necesites practicar para conseguirlo con efectividad. Confundimos “subrayar todo, por si acaso” con “subrayar lo importante”. Te será mucho más fácil si lees muchas veces. Narra tu resumen por escrito o de manera verbal ( cuéntatelo o cuéntaselo a alguien, que sea comprensible y sobre todo que tenga lógica) a partir de las palabras subrayadas. Ellas te deben de servir de “llaves” de acceso al tema completo. Un día antes del examen, haz un esquema a partir de las palabras importantes que has subrayado al día anterior. Si necesitas saber más sobre esto, te invito a ver cómo hacer resúmenes y esquemas en un post anterior.

En el caso de las materias de ciencias ( matemáticas, física y química, etc), recomendamos usar tarjetas de trabajo ( de las que se usan para bibliografía, de cartulina de 150mm x 100mm) que las puedes hacer tú o comprar, normalmente no son caras. En ellas, pondremos con claridad las fórmulas que todo tema de ciencias tiene. Usaremos una tarjeta por fórmula y las clasificaremos, de tal manera que un grupos de tarjetas lleve el título ” (TEMA): 1, ó 2, ó 3…..” El primer día de estudio lo dedicaremos a ordenar los temas que tenemos que estudiar y clasificaremos las fórmulas en nuestras tarjetas de trabajo, si es que no lo hemos hecho en nuestras tardes de repaso ( eso sería lo ideal). Leyendo con atención todo lo relativo al tema y sin descuidar la teoría ( un error que muchos estudiantes cometen en ciencias). ¿Por qué queremos tener tarjetas con las fórmulas? Porque ellas nos ayudan a resolver TODOS los ejercicios que necesitamos realizar al estudiar. Porque son la base de las estrategias de resolución de esos ejercicios. A partir de ello, realizaremos los ejercicios siempre con las tarjetas delante, y así recordaremos las fórmulas, entendiendo con ellas las diferentes variantes de ejercicios que nos pidan resolver. Usaremos el día previo al examen para repasar los temas que más difíciles se nos presentan. Os dejo aquí un ejemplo de dos tarjetas con el tema “potencias”

 

 

¡VÍVELO!

Mis alumnas me dicen que “sienten que no están estudiando” pero que, “inexplicablemente”, sacan mejores  notas. O que sienten que se ponen menos nerviosas en los exámenes puesto que se sienten más seguras al saber que sí les ha dado tiempo a ejercitar o comprender  todo lo que hay que saber. O que el estudiar así les da tiempo a investigar en google si un tema no lo comprenden en su totalidad.

Utilizar un método de estudio no requiere “quemarse las pestañas”, es planificar y avanzar de manera efectiva en la comprensión de los temas. Ello aumentará tu motivación y tu seguridad en el examen. Por eso es complementario al repaso diario. Si has repasado, los temas no te parecerán nuevos y avanzarás cobre lo construido con anterioridad.

Recuerda que lo más complicado es saber seleccionar las palabras clave en los temas de letras. Ello requiere entender lo importante y lo que no lo es en un tema, y tu cerebro lo hará con facilidad si lo has leído muchas veces, puesto que te permitirá entender el todo y las partes. Practica, y recuerda, no es subrayar frases, es subrayar palabras. Algo parecido pasa con saber seleccionar las fórmulas, sobre todo si en el libro no las muestran explícitamente.

Marca claramente en tu horario el día de inicio de la preparación del examen (cinco días antes del mismo) y el día del examen, y coloca en ese horario los tiempos que necesitas para prepararlo. Dependiendo de lo complicado del tema, podemos leerlo 3-4 veces dentro del intervalo de 25-5 (método pomodoro, marinaratimer), pero a veces, si es un tema complicado, precisaremos un intervalo o dos más. Pienso en alumnos y alumnas de Bachillerato, donde los exámenes no son de uno o dos temas, en ocasiones son 7 – 8 temas. En ese caso precisarás más días de preparación. Simplemente planifícalo, y anota en tu horario los días que necesitas.

Resalto, una vez más, la importancia del horario en la planificación y la organización del estudio.

Y si necesitas ayuda, ya sabes dónde estamos…..

 

 

 

 

 

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