El acoso escolar en los coles e institutos

Muchas veces vemos que las situaciones de acoso y preacoso escolar no son atajados de manera efectiva, conciliadora ni constructiva desde los colegios e institutos, sean públicos, concertados no-bullying-verde-recortadoo privados. Que los centros parecen ignorar las situaciones, mirar para otro lado o minimizar las consecuencias y el dolor que conllevan.

Los alumnos, tanto los que lo sufren, los que acosan y los que observan, frente a esto, se encuentran desconcertados, porque no obtienen el apoyo y ayuda que esperan de parte de los adultos, porque se sienten que no hay límites a sus agresiones y se sienten impunes, porque no saben para dónde dirigirse, o si intervenir o no, en cada uno de los casos.

Los padres y madres, a su vez, se indignan cuando de enteran ( a veces cuando las cosas ya van muy mal) y reclaman una actuación de protección hacia el indefenso o indefensa que muchas veces tarda en llegar, si llega,  y a veces es claramente insuficiente.

Frente a esto, lo que constatamos desde hace mucho tiempo trabajando con centros escolares es lo siguiente:

  • Los profesores no están preparados para situaciones de acoso, abusos ni alteraciones de la convivencia que vayan más allá de portarse mal en clase. Se les ha presentado como un recurso salvador de sus clases la expulsión, y ello se ha demostrado ineficaz en el caso de situaciones de convivencia. A los docentes les faltan espacios formativos frente a estas situaciones, y conocer alternativas de actuación. “Conflicto” no debe ser identificado con “no poder dar clase”.
  • Muchos docentes están aprendiendo a partir del ensayo-error a afrontar estos dilemas diariamente, con el consiguiente sobreesfuerzo, pérdida de tiempo y de ocasiones, y en muchos casos, con mucha quemazón ( sobre todo cuando los equipos directivos no están a la altura). Necesitan apoyo, refuerzo, formación y entrenamiento para que su labor sea efectiva y eficaz, por el bien de todos, por su propia motivación.
  •  Muchas situaciones de acciones contrarias a la buena convivencia no son atajadas claramente en la escuela primaria, donde se contienen los problemas, pero no se solucionan. Si mezclamos los problemas que arrastran los chicos y chicas en primaria con la adolescencia  de la secundaria tenemos un cóctel peligroso, que se manifiesta en conflictos, vulnerabilidad, frustración, incapacidad de afrontar problemas.
  • Tenemos que formar también a los docentes de primaria, en actuaciones de liderazgo de clase, de resolución de conflictos, de comunicación y afrontamiento de la diversidad.
  • En el acoso escolar no sólo  debemos  tomar en cuenta el dolor y el daño físico y/o psicológico que se le infringe a la víctima o el daño moral que sufre al que agrede, también afecta al clima escolar en general, pues lo que observan y no intervienen, se habitúan a un espacio convivencial de desprotección y vulnerabilidad, y harán lo que sea para que a ellos /as no les toque
  • Por último, este ambiente crea un espacio desmotivador con cualquier aprendizaje que no sea el de defenderse a sí mismo.

 

QUÉ PODEMOS HACER?

  • Reclamar espacios formativos para docentes , padres/madres y  alumnos.
  • Cualquier espacio de mediación de conflictos debe de ser un proyecto de Centro y debe darse desde muchos frentes: sensibilización, actuación, prevención, formación. Es necesario  crear cultura de paz en el Centro.
  • El acoso escolar NO SE SOLUCIONA castigando o expulsando al agresor.  Ni proponiendo a la víctima que se cambie de Centro Escolar. El acoso es el resultado de “mirar para otro lado”, de políticas insuficientes para prevenirlo, de escasa formación de adultos que vieron lo que pasaba y no supieron qué hacer, de escasas habilidades sociales y escasa autoestima de parte de la víctima y/o el agresor/a, de escaso control de los impulsos de quienes agreden, de indiferencia de parte de los testigos mudos frente a la situación… Expulsar a quien/es agrede/n o cambiar a la víctima de Centro deja la situación como estaba pero sin escándalos que tapar.
  • Es necesaria la actuación conjunta, preventiva y sensible de parte de TODOS los integrantes de la Comunidad Educativa, y cuestionar nuestra capacidad de negociación, de comunicación y empatía frente a los conflictos. La escuela es la reproducción en pequeña escala de la sociedad que estamos construyendo.
  • Desterrar de nuestra cultura el estigma del “chivato”:  es necesario denunciar lo que nos pasa o les pasa a nuestros compañeros, y para ello deben de existir cauces establecimages-1idos de apoyo y acompañamiento hacia quienes no pueden soportar ver sufrir a sus compañeros ni permitir que algunas personas abusen de otras y que los profesores no se enteren. La fortaleza de quien abusa y acosa está en el silencio de quienes miran y no hablan  y no protestan y no denuncian. En muchos casos la víctima está muy herida como para hacerlo por sí misma.

¡VIVELO!

  • Propón la existencia en tu centro de programas de prevención del acoso escolar, no esperes a que se presente una situación. Normalmente cuando los adultos nos enteramos, los chicos y  chicas llevan ya mucho tiempo sufriendo por ello.
  • Muestra a los docentes las posibilidades de aumentar la motivación y el aprendizaje en los alumnos si saben que existen soportes emocionales, conductuales y de grupo frente a estas situaciones.
  • Exige que los docentes se formen en estrategias preventoras del abuso y en el afrontamiento de conflictos.
  • Fórmate tú,como padre, madre, acompañante, docente, … saber lo que es un conflicto y saber afrontarlo te ayudará en muchos aspectos de tu vida.
  • Fortalece la autoestima de los alumnos y alumnas, enséñales a contar lo que les duele y afecta, abre espacios comunicativos con ellos/as, es la mejor herramienta de afrontamiento ante cualquier conflicto que se les presente….y se les presentarán muchos.
  • El pilar de cualquier programa de afrontamiento del conflicto es la comunicación. Analiza el modelo comunicativo que está absorbiendo tu hijo o hija, qué modelo le estás dando como docente, cuál es el modelo que tiene en sus relaciones sociales.
  • Sólo de manera activa conseguiremos crear la conciencia colectiva de que el acoso no es bienvenido en espacios escolares y de convivencia. Busca ayuda, somos muchos los que creemos que a convivir se aprende, y nuestros niños y niñas lo merecen.

 

Hablemos de Acoso Escolar

Hablar de Acoso Escolar es referirnos a una situación que afecta a miles de niños dentro y alrededor de los Centros Escolares y que no les permite el desarrollo normalizado de su infancia y adolescencia. En muchos casos mal etiquetado como Acoso, como veremos, aunque ello no impida el dolor que algunas situaciones puntuales conlleva.

El Acoso Escolar como tal, afecta a su equilibrio personal, a su autoestima en un medio en el que deberían sentirse protegidos y seguros y, si esto no es ya de por sí suficientemente grave, también a su desempeño académico. Escucho a  muchos padres, madres y profesores que me indican cosas como ” si, ya sé que es difícil ir al cole sufriendo acoso, pero necesito que mejore en notas”. Los niños no encuentran sentido a estar metidos horas y horas en un Centro donde no se sienten seguros, donde tienen que estar a la defensiva, donde no se sienten apreciados. No podemos esperara que den, en esas situaciones , lo mejor de sí, ni emocional, ni cognitiva, ni relacionalmente.

Muchos adultos expresan que ahora los niños y las niñas están sobreprotegidos, que el malote de clase siempre ha existido y que se ha sobrevivido a ello. Todos aquellos que tuvimos una infancia jugando en la calle, es cierto, aprendimos a protegernos, a gestionar los espacios ( conocíamos dónde nos podíamos meter y dónde no es el barrio, por ejemplo) y los tiempos ( si no, pregúntennos cómo sabíamos cuándo nos iba a llamar nuestra madre a cenar, por poner otro ejemplo), y sobre todo, a gestionar pequeños conflictos del día a dia, con más o menos sensatez y efectividad. Pero también sufrimos muchas situaciones reiteradas, dañinas y/o en situación de indefensión para las que no tuvimos recursos ni apoyos, que a mí me hacen pensar viendo a personas en edad adulta que aún sufren las huellas de dolores no curados entonces  ¿a qué coste emocional?

Por ello, precisamente por la gravedad de la situación, veo necesario hablar de qué es el Acoso Escolar y diferenciarlo de lo que no es.

Que un alumno moleste a otro, diciéndole cosas, insultándole, o cualquier otra cosa, está mal, es faltar el respeto a otro, es agredir verbalmente  pero NO es Acoso

Que una alumna hable mal de otra poniéndole apodos o diciendo cosas de la otra que no es verdad, es faltar a la verdad y al respeto, es agredir verbalmente y confabularse con otras personas para hacer daño, si, pero NO es Acoso

Que un alumno, o alumna, pegue a otro, le dé puñetazos y lo empuje, y aún cosas peores es violencia directa y física, es agresión y hace mucho daño, pero NO es Acoso.

Cada uno de los ejemplos anteriores deberían ser pedagógicamente penalizados de parte de las autoridades del Centro por ser situaciones de violencia verbal, psicológica y física que implican faltas de respeto por la dignidad e integridad de las personas, pero NO son situaciones de  Acoso.

Para definir una situación como Acoso Escolar tienen que cumplirse  tres dolorosas condiciones:

  • Es una situación prolongada en el tiempo. Tiene que darse la misma situación de manera constante o reiterativa en un tiempo determinado, de la(s) misma(s) a la misma persona
  • Existe equilibrio de poder. El acosador es una persona más alta, más fuerte o más numerosa , u ostenta una situación específica de poder frente al acosado ( es un profesor, un/a delegado/a de clase, o alguien de quien depende el segundo de alguna manera)
  • Existe probada intención de hacer daño. La diferencia , en ocasiones, entre las bromas, la ironía y el hacer daño, es muy fina. En este caso, el traspaso de la línea es consciente y adrede.

Si revisamos los casos que conocemos, aquellos que tristemente aparecen en los medios de comunicación, veremos que estas tres condicionares se cumplen.

Y por ello, nos centraremos en post siguientes en hablar de la prevención del Acoso, por que si las situaciones que pusimos como ejemplos al inicio se hubieran parado y sancionado de una manera pedagógica, el Acoso como tal no habría existido. Y hacia ahí tenemos que tender, a QUE NO EXISTA EL ACOSO….Y ES POSIBLE.

“Agobia mucho ver cómo a alguien lo molestan un día sí y otro también y no saber qué hacer frente a ello” Ismael, alumno de 3º de Educación Secundaria

” Creo que las burlas de los compañeros suelen ser bromas. Pero hay personas que al final se cansan y sufren. Pero los que gastan esas bromas no lo saben, a veces, aunque a veces si” Alicia, alumna de 2º curso de Educación Secundaria

“No me he encontrado con situaciones verdaderamente conflictivas pero soy consciente de que en las aulas existen estas situaciones y no siempre les sabemos dar el cauce adecuado” Mario, profesor de Secundaria de Madrid

VÍVELO!

Analiza y recuerda situaciones de tu vida, de tu infancia donde consideras que sufriste Acoso Escolar, ¿se cumplieron las tres condiciones? Si es así, ¿buscaste ayuda? ¿la obtuviste? Si no ha sido así, posiblemente muchas de las huellas que causó la situación aún perduren y ello explique porqué tienes miedo o te enfurece tanto la sola posibilidad de que un hijo, una hija o una alumno o alumna sufra lo mismo.

Habla con tus chicos y tus chicas ( sean hijos/as o alumnos/as) y explícales la diferencia entre qué es y qué no es Acoso. Que aunque no lo sea, nadie tiene derecho a hacerte daño, que es necesario hablarlo y comunicarlo para parar a tiempo situaciones de futuros Acosos, para no llegar a  vivir todos en tensión.

Busca apoyos en clase, siempre hay alumnos preocupados por lo que ven día a día y no saben qué hacer. Si tú eres una autoridad, ofréceles tu apoyo  y buscad juntos la manera de formaros o conseguir establecer un marco común de convivencia.

Mira. Algo tan básico como eso. Observa ¿hay alumnos/as que no se sientan con nadie en clase? ¿hay alumnos/as que no se comunican con los demás?¿hay alumnos de cuya opinión se burlan otros o no son tomados en cuenta? Es más fácil acosar a alguien solo/a que a alguien con apoyo social.