A quienes vuelven a la escuela estos días…..

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Estos días de vuelta al cole, a la escuela, al instituto, intenta hacer la diferencia, intenta mejorar la vida de alguien, te lo aseguro, mejorará también la tuya.

El bullying, el acoso escolar, no es algo que empieza de un momento al otro. El acoso empieza cuando alguien no tiene amigos y muchas personas, pudiendo, no hacen algo tan sencillo como sonreírle o acercarse a él. El acoso empieza cuando pensamos “eso no es conmigo”, cuando vemos que a alguien se le molesta por ser diferente en la ropa, en la manera de hablar, en las notas, …. El acoso empieza cuando pensamos que los problemas “de los demás” no nos afectan, cuando pensamos que hay que ser un súperhéroe para ayudar a los demás.

El acoso se combate con pequeñas cosas, desde el inicio. Sonriendo a los demás ( ¿sabes que la sonrisa es contagiosa? te lo aseguro, inténtalo), tratando a los demás como quisiéramos ser tratados, no riéndonos de los demás cuando los ponen en situaciones ridículas (¿nos gustaría para nosotros?), dejando claro que para estudiar necesitamos estar bien y no ir a la escuela con miedo. Acércate a quien está solo, ofrécele tu ayuda, sonríele y haz que no se sienta solo o sola. No te digo que seas su mejor amigo si no lo sientes, pero tu compañía es mucho más importante y reconfortante de lo que crees.

Estar solo es el primer paso para ser acosado o acosada. No lo permitas.

 

VÍVELO!

Habla con tus tutores, diles que es importante hablar del acoso escolar en clase. Intenta que quede claro que estudiar y sentir miedo no son compatibles, no es sano, no os permitirá disfrutar de clase.

Como padre, como madre, habla con los tutores, intenta que el centro escolar se adscriba a algún programa de mediación de conflictos, que los profesores reciban formación al respecto.

Como profesor, no te desligues del tema. El acoso escolar no es “cosa de chavales”. El acoso escolar es una situación desagradable que muchos de tus alumnos y alumnas pasan dia a dia, con miedo al ir al instituto, con muchos sentimientos negativos durante las horas de clase, que no le permiten atender ni aprender, que no le permiten crecer sanamente. Un acosador , por definición, no va a parar con alejar al acosado/a, un acosador probablemente irá a más, buscando cuotas de poder a través de la violencia y la agresión, y explorando cada vez nuevos retos. Lo mejor es parar la situación en cuanto se inicia, aunque creas que a ti no te afecta para impartir tus clases. Fórmate, prepárate, habla de ello con tus compañeros.

Seas tutor/a o no, te regalo una dinámica que a mí me permite conocer una clase, los liderazgos presentes y los grupos formados en ella:

Manda una labor conjunta, a la clase. A mi me funciona pedirles que formen un círculo de sillas en el centro del aula, de tal manera que se puedan sentar mirándose unos a a otros. Deja que lo hagan, y observa (por favor, no intervengas, si te preguntan otra vez qué hacer, vuelve a repetir la consigna ” formen un círculo con las sillas en medio de la clase, de tal manera que se puedan sentar mirándoos unos a otros”). Habrá alumnos que pongan su silla y pasen del resto. Habrá alumnos que intenten organizar al resto de buenas maneras y habrá quien lo haga de malas maneras. Habrá alumnos que ayuden a todos a realizar el círculo. Habrá alumnos que estén pendientes de que todos estén bien. Habrá alumnos voluntariosos que ayuden a plegar mesas y pidan espacio para los demás. ¿lo ves? a veces estamos tan encima de ellos que no les permitimos manifestarse de manera libre y no nos permitimos conocerlos. Mira, observa, y apoya a aquellos alumnos que ayudan a los demás y se preocupan por el clima de clase en el que viven tantas horas al día. Muchos alumnos están hartos de escuchar cómo unos cuantos son capaces de agriar dia a dia el ambiente de clase, de ver cómo a sus compañeros se les ridiculiza y molesta y no saben qué hacer. Tu apoyo puede ser muy importante para ellos y para las personas que son acosadas.

Y una vez que estén en círculo, verás que es más fácil conseguir su atención, durante esa hora. Aprovecha para hablar con ellos (sobre el acoso,por ejemplo), o para impartir esa clase en la que precisas de toda su atención.

Retos para el nuevo curso

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¿Harta/o de que cada inicio de clase sea lo mismo? ¿Cada vez ves más lejana la escuela que quieres? ¿Por qué no empiezas con pequeños cambios que posibiliten una mejora en el clima de tu clase, cambien tu visión de clase, te permitan conocer mejor a tus alumnos y te animen a continuar cambiando? Hoy te proponemos cambiar tu entrada a clase, con actividades e información complementaria que te ayudará en ello.

A veces creemos que cambiar significa plantearnos toda la metodología y los contenidos de clase, que sin el acompañamiento de los compañeros no va a ser posible, que si el equipo directivo no apoya es imposible….y el hecho es que para correr, necesitamos caminar primero. Anímate a asumir alguno de estos retos, y continúa con más, te aseguro que tu enfoque de cada día cambiará a mejor. ….y tus chicos y chicas te lo agradecerán. Sorpréndelos, al fin y al cabo, aprender es descubrir cosas nuevas.

 

CREA ACTIVIDADES INTERACTIVAS. Juegos, actividades colectivas, agrupaciones, rompecabezas, actividades de movimiento, concursos, mapas, pasapalabras, vídeos con preguntas, que ellos hagan un video…mil propuestas para que ellos construyan el aprendizaje contigo y hacer una clase más motivante. Tienes aquí recursos educativos diversos para plantear actividades en muchas asignaturas. Todo está ya inventado, y probado, así que anímate a probar y luego seguro que crearás actividades que te gusten más o “tunearás” otras. Por cierto, si eres profe de Primaria, la web Maestras Inquietas (@maestrasinquietas21)  tiene actividades muy interesantes!

 

APÓYATE EN LA MÚSICA. Desde descubrir el trasfondo de la popular canción “cuando Fernando VII usaba paletón….” hasta rapear con tus alumnos, apóyate en la música que es de sobra conocido que estimula áreas cerebrales que acompañan el aprendizaje. Te dejo dónde empezar a  inspirarte: “la canción como recurso didáctico”  y “música rap para aprender y enseñar”

 

EVALÚA DE OTRA MANERA. Los exámenes “al uso” no alcanzan a mostrarnos todo lo que tus chicos y chicas han aprendido ¿los hacemos de otra manera e intentamos rescatar todo lo adquirido?: ¿una línea de tiempo?, ¿una exposición?, un trabajo de investigación?, ¿resolvemos un caso práctico?, ¿creamos una revista?, ¿propiciamos un debate con argumentos?. Te dejo enlaces que te darán ideas: “Otra manera de enseñar, otra manera de evaluar” y “5 formas de evaluar a tus alumnos” de mi admirado Santiago Moll

¿Y CREAR UN BLOG DE CLASE?. Una creación colectiva que seguro te dará buenas sorpresa, posibilitará un acercamiento lúdico a las TIC, motivará su aprendizaje y les dará herramientas comunicativas. No necesitas ser experta en ellas, wordpress, blogger…tienes dónde elegir. “Por qué ya no puedes esperar más para lanzar tu blog” y “uso educativo de los blogs”   

ANÍMALES A CREAR UN PROYECTO COLECTIVO. Un proyecto para cambiar el mundo, una empresa de todos/as, con investigación previa, tipo de empresa, logo y marketing, planos del espacio físico, facturación, contratación, gastos, evaluación de objetivos…..¿te imaginas cuántas áreas de aprendizaje pueden intervenir? Ideas e ideas por aquí “Empresa en el aula”

“SI NO ES DIVERTIDA, NO ES MI CLASE”. ¿Intentamos aprender los conceptos de manera divertida?, ¿qué tal si jugamos? “La letra con juego entra” e “ideas para aplicar la gamificación en tu aula”

MARCA EL RITMO EN EQUIPO, TÚ Y ELLOS/ELLAS. Toma un tiempo para conocerlos, y no necesariamente con entrevistas individuales. ¿sabes qué necesitan?, ¿en qué batallas personales, familiares, relacionales, intelectuales, emocionales están metidos?, ¿en cuántas de ellas ganan y en cuántas pierden?, ¿qué esperan conseguir este curso?, ¿cuáles son sus miedos?….no negarás que saber todo ello te posibilitará a lo largo del curso una mejor comprensión de su conducta y actitudes, así como poder lograr un mejor acercamiento, confianza y motivación. Cuestionarios, agrupamientos (“que se pongan a la derecha los que piensan que este curso va a ser difícil y a la izquierda los que no”, “que salten quienes han tenido que estudiar duro este verano”, “que se agachen los que quieren dedicarse  a las letras /ciencias”, “que se den media vuelta los que temen suspender o repetir este curso”…intercaladas con preguntas divertidas, del tipo ” que se pongan a  la derecha a quien le guste los/as rubios/as”, “a la derecha a los que les guste la tortilla con cebolla y a la izquierda a los que le guste sin cebolla”….etc), dinámicas de debate y de plantear posibilidades de solución frente a las dificultades encontradas, …te dejo 130 dinámicas de educación emocional que seguro te ayudarán en esta parte.

 

VÍVELO, VÍVELO, VÍVELO!!!!

 

 

 

Escuela, prejuicios y racismo

27052892-grupo-multi-tnico-estudiantes-universitarios-con-carteles-en-el-signo-de-interrogaci-n-delante-de-su (1)Si una sociedad manifiesta dosis de racismo, de discriminación y de ignorancia respecto a la realidad multi e intercultural existente en ella, la escuela lo manifestará. La escuela es el microuniverso donde los parámetros de vida social se reproducen, para bien o para mal. Decimos con naturalidad, porque lo tenemos asumido, que la familia es la célula básica de la sociedad, y deberíamos decir, con la misma naturalidad, que la escuela es la manifestación de lo que como sociedad somos.

 

 

 

El desconocimiento respecto a nuestra realidad migratoria, y cómo ello afecta a los espacios escolares, es palpable entre los docentes y el personal de los Centros Escolares. Tengo que indicar también que las ganas de saber de este colectivo es mucha. Los docentes son conscientes que su formación y su análisis respecto a la realidad familiar, de integración social, de procesos emocionales y de aceptación entre los alumnos migrantes o hijos de migrantes es escasa.

 

La ausencia de población migrante entre el colectivo docente también es un indicador, mostrando en muchos casos, sin saberlo, prejuicios perjudiciales para alumnos y padres/madres. En España aún no vemos a la realidad migrante, de integración y de interculturalidad dentro del currículum de los Centros Escolares. Y nos estamos perdiendo la riqueza cultural que los alumnos traen a clase, todos esos aprendizajes ocultos de los que tanto hemos hablado y que constituyen el espacio de acomodación de aprendizajes posteriores.

Nuestra observación de los últimos 20 años en Centros Escolares es que cuando los alumnos no se sienten aceptados y valorados en todo lo que son ( y su proceso migratorio, o el de sus progenitores, es una parte importante de lo son), se recluyen en quienes entienden sus emociones al respecto, tendiendo a formar grupos por nacionalidad o procedencia dentro de los Centros, ésos que los docentes luchan  tanto para erradicar ( y con razón).

La solución no es señalar constantemente quién eres y de donde vienes.  La solución pasa por procesar y entender en el proceso instructivo la riqueza que cada composición de clase tiene, siendo conscientes de nuestros prejuicios respecto a las posibilidades de cada alumno o alumna según  de dónde venga y de dónde sean sus padres/madres. Y formarnos en ello, teniendo datos, investigaciones que aportar a la discusión y el debate. Porque cuando aplicamos nuestros prejuicios en nuestra posición docente de autoridad, aplicamos racismo y discriminación. La procedencia de alguien no dice quién es ni hasta dónde va a llegar, así como no lo dice su nivel económico, ni el social ni lo bien o mal que nos parezcan los progenitores. Y si conocemos alumnos migrantes en quienes nuestra “profecía” se cumplió y no llegaron a niveles altos de formación, pensemos que posiblemente no fue por que genéticamente o por procedencia no pudo, posiblemente las trabas en el camino fueron muchas….y  nuestros prejuicios aportaron palos en ello.

El racismo y la discriminación matan los sueños de los niños, no contribuyamos a eso, revisemos nuestros prejuicios.

VÍVELO!

¿Qué porcentaje de alumnos migrantes hay en tu escuela? Sabes cuántos de ellos migraron y cuántos de ellos llevan la migración de sus padres/madres consigo?

¿Qué realidad existió en sus países, en su familia  o en su zona para marchar? Qué familias dejaron, qué procesos dejaron?

¿Conoces los sistemas educativos de los países de los que proceden tus chicos? En muchos países considerados “subdesarrollados” existen sistemas educativos alternativos muy interesantes, que pueden ayudarte a enriquecer tu clase y hacer que tus chicos se sientan valorados en sus capacidades.

¿Sabes lo que es Síndrome de Ulises?. Existe, y es una carga muy pesada para muchos chavales, llevándolos a verdaderos cuadros patológicos físicos y mentales.

¿Cuántas veces felicitas a tus alumnos, a los amigos de tus hijos, según lo que esperas de ellos/as? Ejemplo:

“Qué bien lo has hecho para lo pequeño que eres” (que algunas procedencias manifiesten medias de altura menores que las españolas no quiere decir que no puedan hacer cosas)

“Mira, lo has conseguido, y parecía que te iba a ser difícil….digo, porque al venir de fuera todo es más difícil para ti….”( esto lo he oído yo misma de una profesora a un chaval que ya llevaba viviendo en España más de cinco años….),

“Qué bien te expresas, con lo difícil que tiene que ser para ti el español, no?” (dicho a una niña china adoptada por españoles y que vive aquí desde que nació, unos 14 años más o menos…..)

“Con lo mal que se te dan las mates y la lengua, hay que ver lo bien que se te da el piano” (una profesora de música, en mitad de curso, a un chico originario de Europa del Este, que lleva meses con ella y del que ella no se había enterado que en el país en el que vivía había hecho cuatro años de piano y solfeo).

Quitarnos los prejuicios nos hace más libres, más divertidas y más flexibles. Y como padres, madres y maestras, debemos ver a los chavales como lo que son, con sus trayectorias y sus riquezas, y hacerlas crecer.

 

Movimiento, verano y aprendizaje

mujer-saltando-verde-panueloQue el verano es un buen momento para aprender? Que? Si. El verano es un tiempo para hacer aquello que no hemos hecho durante el curso, y eso implica aprender de maneras diferentes.

Todos conocemos ese profesor que les recomendó a sus alumnos disfrutar durante el verano, dejándoles tareas que no tenían nada que ver con estudiar en el sentido clásico del término. Y todas ellas eran para aprender: aprender a movernos, algo que hacemos poco durante el curso. Aprender a mirar, algo que hacemos menos durante el curso. Aprender a sonreír, algo que hacemos poco y mal durante el curso. Aprender a sentir, algo que (¡uffffff!) gastamos poco durante el curso y fuera de él.

Para los que inician verano en el hemisferio Norte y necesitan renovar energías para el curso que viene y para quienes en el hemisferio Sur están en medio de curso, y a modo de evaluación de mitad de curso pueden y quiere reajustar estrategias de aprendizaje, de crecer y de sentir, os dejamos razones por las cuales es bueno movernos, mirar, sentir, crecer y construir con las manos y los sentidos.

  1. Por desarrollo neurológico. La actividad física genera BDNF, proteína del cerebro que posibilita mejores conexiones neuronales, incrementando la memoria, , la flexibilidad, la velocidad de procesamiento. La actividad física es una especie de lubricante neuronal, generando mejores redes de procesamiento, y logrando procesos neuronales más eficaces y eficientes.
  2. Por oxigenación.  Una oxigenación correcta, evitando largos periodos sedentarios posibilita mejoras notorias en todo el organismo, incrementando la atención, el recuerdo, y las relaciones lógicas con el entorno.
  3. Por compartir, por comunicarnos con otros. Jugar con otros aumenta nuestras posibilidades de comunicación eficiente, nos ayuda a resolver conflictos generados por el compartir espacio y ayuda a ubicarnos entre nuestros pares.
  4. Por sentirnos bien. Todas conocemos esa sensación: nos da pereza movernos, salir, tomar el sol, correr un poco, pero cuando lo hacemos, tenemos la sensación de energía durante todo el día. Y si lo hacemos en compañía, mejor.
  5. Por cambiar de actividad y postura. Estamos muchas horas sentados, estudiando, investigando, conduciendo si somos adultas y muchas de nuestras actividades son en la misma postura sentada. Movamos nuestro cuerpo, cambiemos de postura, no permitamos que partes del mismo se nos lesionen por falta de movimiento, todos conocemos niños y niñas que desde muy jóvenes tienen problemas de espalda debido a estar muchas horas sentadas y empezando una vida sedentaria muy pronto.

¿Necesitas más razones para moverte más tú y tus niños a partir de hoy?

 

¡VÍVELO!

Si estás empezando el verano, aprovecha para moverte y hacer aquellas cosas que durante el largo y frío invierno no podrías hacer. Si normalmente tienes una vida sedentaria intenta cambiarla y si es en compañía, mejor, te resultará aún más gratificante. Muévete, verás que, sin darte cuenta, sonreirás más.

Deja que los niños y las niñas exploren, se ensucien y jueguen al aire libre. Si vives en un pueblo pequeño, aprovecha los espacios y el tiempo que tenéis,. Si no puedes irte a pasar el veranoa  a un pueblo, escápate fuera de la ciudad en cuanto puedas, o aprovecha parques y jardines, respira hondo y disfruta de todo lo verde que puedas. ¿Cuántas veces nos vemos diciendo ” está aquí al lado, ya disfrutaré otro día de este parque, este paseo, …?” Ese día es hoy, y mañana, y pasado….

Si estás en medio del curso escolar, y los horarios y las obligaciones del trabajo y el estudio te hacen creer que no hay tiempo ni espacio para moverte, quítate esa idea de la cabeza. En casa nos retamos a concursos de baile (un videojuego) los fines de semana, y más que coordinar los movimientos, no paramos de reírnos. Date un minuto antes de iniciar tus clases con movimientos de hombros, estiramientos sencillos, movimientos de cabeza. Respira hondo y cuenta hasta 7 antes de exhalar el aire en 8 segundos, lentamente, notarás que tus hombros dejarán poco a poco la postura de estar “en guardia” que mantenemos habitualmente. Hazlo con tus alumnos, verás que bajarán tensiones, y su cerebro estará más presto a todo lo que les quieras mostrar en esa sesión.

Aún si las notas obligan a muchos alumnos a estudiar en el verano,dales espacio de moverse, de caminar, de estar con otros y otras, de gestionar emociones. Ayúdalos a generar espacios de desarrollo y conexión neuronal que posibiliten mejores resultados de aprendizaje. Porque en verano, o invierno, moviéndonos también aprendemos.

 

Rabietas, rabietas, rabietas

family_holding_hands-800x533Muchos padres, madres y educadores me preguntan ¿qué hago cuando presenta una rabieta? Llantos gritos,golpes, y escasez de entendimiento verbal y racional caracterizan esta conducta, y se manifiesta en todas las edades de la vida….si, inclusive en adultos/as.

Lo primero que tenemos que saber  es que estos comportamientos por producto del desborde y del descontrol, son frustraciones mal gestionadas por el adulto a cargo y que fueron posibles de apaciguar en estadios menos explosivos. Lo ideal es conseguir que ellos y ellas no lleguen a esos niveles altos, manteniendo la calma cuando vemos que se viene la tormenta e intentado distraerlo/a del camino recto que conlleva directo a la frustración y la explosión: cosas como aplazar el tema, proponer la expresión verbal de razones, si son pequeños mover la atención hacia otra parte, etc. ayudan. Nunca intentes contenerlo físicamente, ni grites más que él, ni le digas “tranquilízate”…está probado que es como echar más leña al fuego, sólo incrementa su desazón.

Cuando los niños/as son pequeños/as, este tipo de explosiones se presentan cuando no se sienten escuchados, cuando sienten que sus frustraciones no son manejadas y asumidas por el adulto a cargo. Son pequeños y no saben manejar lo que sienten y las emociones los desbordan. Pero si eso no es controlado de pequeños, estaremos criando un niño o niña que utilice este tipo de comportamiento para atraer la atención que de otro modo le es negada o que consigue así que se escuchen sus reivindicaciones, o conseguir lo que quiere ( ya hablamos en un post anterior que en muchos casos la palabra de los adultos depende de su estado de ánimo, no constituyendo una garantía de límites y de protección, gestionando de manera ineficaz, irrespetuosa con los sentimientos de los niños e ineficiente, la canalización emocional de la frustración)

Qué hacer si a pesar de nuestros esfuerzos, se presenta la explosión? Primero, entendamos que esto es producto de una mala gestión de ambas partes; del adulto por no verlo y/o no saber gestionarlo ( por que estamos cansados, porque estoy ocupada en otra cosa, porque no parecía que llegaría a tanto….) y del niño/a, pero él/ella es quien no tiene herramientas para gestionarlo por sí solo/a, y es necesario enseñárselas. No hay culpables, y desde luego no es el niño. Ésto que parece obvio, no lo es, y es una idea que debemos de tener para afrontar la situación de la mejor manera, es decir, aprendiendo de ella.

En este caso, hay tres palabras clave: empatizar, reflejar y acompañar

Empatiza. Mira de dónde viene la frustración, qué sucedió antes de la explosión y cómo se está sintiendo el niño o la niña. En muchos casos la situación nos deborda ( ¡a nosotros/as!) y atendemos más a cómo nos sentimos nosotros y nosotras antes que ellos/as, lo cual es un mal enfoque porque sólo complica la situación. Los niños necesitan saber que tú controlas la situación. Y controlarla no quiere decir que sabes qué castigo aplicar. Controlar quiere decir que aunque lo estén haciendo de manera inadecuada, tú puedes ser un espacio de entendimiento de sus emociones a flor de piel, que salen en bruto y de manera violenta, haciéndole daño ellos primero ( si, a ellos primero….) . Siente cómo se siente el niño o la niña, no para sufrir con ellos, si no para intentar entender desde dónde puede necesitar la ayuda.

Refleja. Reflejar es poner un espejo imaginario delante de ellos/as, un espejo que les permita entender cómo están y qué les está pasando ( por favor, no es para decirles “mira qué feo/a te pones cuando lloras….” que lo he oído mucho, como si la estética en estos casos importara). Refleja en tus palabras lo que sucede ” estás enfadado porque quieres que te compre eso, pero ahora no puede ser”, “estás triste porque tu amiga no quiere jugar contigo y es normal, pero es que a veces los amigos no hacen lo que queremos”, “Te has sentido mal porque tu amigo te ha hecho daño, ¿quieres que hablemos con él?”. Siempre, siempre, una pataleta es una emoción desbordada y no manejada correctamente, el reflejar te ayudará a ti a ponerle nombre y evitar a  su vez tu desbordamiento y a los niños y las niñas les ayuda a ponerle nombre a lo que les pasa. Con el tiempo, serán capaces de venir y decirte ” estoy triste mamá”, “estoy enfadada profe, por tal y tal cosa”, “abuelo, ahora estoy cansada y creo que eso me está enfadando”. Imagínate lo fácil que será acercarse y trabajar ese sentimiento con ellos y la de berrinches que te evitarás, creciendo emocionalmente con ellos/as.

Acompaña. Los niños y niñas necesitan saber que los adultos los aceptamos aun cuando se desborden. Necesitan saber que estamos a su lado hasta que entiendan lo que les pasa y sientan otra vez su equilibrio. La táctica de “tiempo fuera” no es para usar siempre porque aunque muchos padres/madres/profes dicen que consiguen que los niños se tranquilicen, a veces lo hacen para no sentirse solos, no porque hayan entendido qué les ha pasado. Yo confieso que sólo lo he usado en situaciones donde yo sentía tan cerca mi desborde propio ( era viernes en la noche y estaba agotada, y por lo que sea sabía que de un momento a otro perdía la paciencia, o situaciones así) y nunca más de unos minutos, los necesarios para saber que mi desborde no les iba a hacer más daño. Y siempre diciéndoles que yo estaba agotada, que yo me sentía mal, que yo necesitaba unos minutos para pensar la situación. Eso hacía que ellos vieran que no era porque ellos eran malos y me estaban agotando. Nuestro desborde nunca puede hacernos perder de vista sus necesidades, y creo firmemente que la táctica de  ” tiempo fuera” muchas veces es usada para alejar el problema y que el niño/a, que es pequeño y no tiene herramientas, se tranquilice solo/a, pero que no interrumpa las cosas de adulto/a. Con el tiempo, los niños entienden que ésa es la manera de afrontar las cosas: alejarse de ellas, ya se pasarán solas.

¡VÍVELO!

Revisa tu afrontamiento de la situación frente a las pataletas de los niños. Ten a mano técnicas para tranquilizarte si las situaciones de tensión se presentan. Acostúmbrate a hablar con ellos, por muy pequeños que sean, y a explicar qué pasa, qué es lo que sienten ellos/as, y por qué tomas la decisión que tomas. Me dirás que si son muy pequeños no entienden lo que dices, y si, posiblemente no sepan tanto como para entender las palabras, pero sí notan tu tono de voz y tu tranquilidad o sosiego. Respira hondo, no reacciones a la primera. Habla despacio, la velocidad en el habla nos lleva fácilmente al grito.

Que no te afecten las miradas de desaprobación que siempre vemos cuando afrontamos una rabieta en la calle. Aleja tu atención de ello. Uno de mis hijos acostumbraba, alrededor de los 2-3 años montarme una gorda, pero gorda, cada vez que íbamos al supermercado. Quería todo y cuando le decía que no, gritaba, quería salir del carro, lloraba. Y yo sólo le repetía lo mismo cada vez “No cariño, no vamos a comprar eso. Estás enfadado, porque por mucho que te enfades, no lo vamos a comprar”.  No alteraba la voz ni la levantaba, le sonreía siempre ( a veces era difícil, no lo niego). Mi hija mayor, al lado, miraba a su hermano con preocupación de mi mano, y yo le explicaba que estaba enfadado, que era normal, porque como era pequeño quería todo y no sabía decirlo bien, pero que seguro, seguro, luego se iba a sentir mejor. En cuanto él se mostraba contento, lo abrazaba y le felicitaba. Evitaba prestar atención a las miradas de desaprobación de la gente alrededor, que seguramente querían comprar tranquilos. Me decían ¿pero porqué lo llevas al supermercado si sabes que va a pasar eso?, y yo les decía que el niño necesitaba aprender a ir a todos sitios, a aceptar que no siempre se va a hacer lo que él quiere, y comunicar correctamente las cosas. Al cabo de un tiempo, él iba al supermercado conmigo o no solo ya no pedía cosas, si no que ayudaba contento a encontrar lo que íbamos a comprar.

A veces evitamos el desborde sólo con estar atentos a los indicios de que se avecina la tormenta. Actúa sobre ellos, intenta evitar el desborde, no es agradable y es desolador para un niño, con la carga de emociones dolorosas y de soledad que conlleva eso. Distráelo, cuéntale un cuento, acércate y no lo dejes solo, acompaña su tensión.

Si aún  así pasa, céntrate en sus sentimientos, y sólo atiende a los tuyos si les pueden hacer daño en medio de todo esto. Una vez, mi hijo mediano me pregunta ” mamá ¿tú eres impaciente?”. Me asombró la pregunta (la verdad es que la paciencia no es precisamente una de mis virtudes). “Si, le digo, soy impaciente, ¿por?”, “Porque en los últimos cinco minutos, me has dicho “¡venga, vamos, vamos!” unas 20 veces, mamá”. El había entendido que cuando yo estaba impaciente le metía más prisa de la necesaria, pero que eso no quería decir que él fuera lento, es que yo veía las cosas especialmente lentas cuando estaba cansada o impaciente. Había aprendido que en una situación de conflicto, podía centrarse en mis sentimientos porque es lo que me había visto hacer con él cuando estaba enfadado, o cansado, o agobiado.

Empatizar, reflejar y acompañar no solamente nos asegura una mejor gestión del desborde, si no que nos enseña y les enseñamos a gestionar  enfados y conflictos a futuro, a poner nombre a lo que pasa, a minimizar la frustración y a poder manejarla. Porque nos guste  o no, las frustraciones estarán presentes en sus vidas, y esperemos que sean para crecer.

 

El valor educativo del esfuerzo y el posponer la recompensa

“Imagine por un momento que tiene cuatro años de edad y alguien le propone el trato siguiente: darle un malvavisco grande y delicioso ya mismo, sin condición alguna. Sencillamente por ser usted quien es. Es todo suyo. Pero si puede esperar unos minutos y no comer el malvavisco mientras la persona hace rápidamente un mandado, usted recibirá dos malvaviscos cuando la persona regrese ( lo cual es una rentabilidad excelente sobre la inversión para un niño de cuatro años). Es suficiente para poner a prueba el temple de cualquier niño en edad preescolar” ( Bussiness Think, Marcum, Smith y Khalsa, 2003cabezas-de-ninos-en-circulo)

Este fue el experimento realizado en los años 60 por la Universidad de Stanford. El experimentador se ausentaba un tiempo comprendido entre 15 y 20 minutos, tiempo que para los niños es una eternidad. Algunos caían en la tentación en más o menos tiempo, otros luchaban contra la tentación e intentaban distraer su mente en otras cosas, y algunos llegaban a ponerse bajo la mesa e intentar dormir para olvidar las ganas y obtener la recompensa esperada.

Se hizo un seguimiento a estos niños durante 20 años, en un estudio longitudinal innovador y se estableció una correlación muy fuerte entre los niños y niñas que habían controlado sus impulsos, quienes mostraban en ese tiempo mayores destrezas para el manejo del estrés, la búsqueda de objetivos, el sentido del esfuerzo y la capacidad de aplazar la recompensa y trabajar para ella. La correlación también se mostró clara en el sentido contrario, es decir, se encontraron menores niveles de seguridad, de manejo de relaciones y conflictos, de gestión eficiente del estrés y una menor iniciativa frente a las dificultades, en los niñas y niñas que no habían sido capaces de aplazar la recompensa y habían cedido al impulso de comer el malvavisco.

Además, se encuentra que los niños y niñas que fueron capaces de manifestar más resistencia a los impulsos muestran también mejores resultados en el SAT, una prueba de aptitud utilizada en EEUU como determinante para las aptitudes escolares.

Nuestros niños y niñas ¿ cómo reaccionarían frente a este dilema? Les enseñamos el valor de esperar para obtener la recompensa? En cuanto nos piden algo¿procuramos dárselo para que no se frustren, no nos griten, no se enfaden o porque pensamos que si no obtienen lo que desean sufren? Cada día veo en los centros escolares, en los medios de transporte, en los parques, padres y madres preocupados por dar a  los niños, ya, lo más inmediatamente posible, lo que quieren, aún cuando te confiesan que saben que no está bien a sus edades. Manifiestan no poder llevarles la contraria, no tener ganas de ello por más que saben que la consecución de ese deseo conllevará otras consecuencias. En muchos casos hay una negación de responsabilidades como adultos sobre los niños y niñas, creyendo que la realidad y el tiempo regularán, como por sí solo, todo esto.

Veo cotidianamente docentes que consideran que los deseos de los niños y niñas son cosas que deberían conseguir, en una mal entendida democracia que considera que los niños merecen satisfacer sus deseos y no aprender que de la frustración también se aprende. En muchos casos esto oculta las escasas ganas de asumir responsabilidades, en este caso argumentando que poner límites y regular los espacios  es responsabilidad de los padres y madres, no suya. Para estos docentes sólo hay el SI y el NO, no hay espacios intermedios, mostrando en ocasiones no tener herramientas de negociación grupal.

¿Por qué es importante esperar para obtener recompensa? Aparte de por los resultados mostrados en el experimento contado anteriormente, porque el esfuerzo mejora la autoestima, genera satisfacción íntima de “haber podido” y porque resolver el conflicto entre el NO que nos dice el entorno y el SI que busca le hace encontrar caminos, asumir  capacidades y su edad y porque en muchos casos es una buena dosis de realidad que le hace trabajar para la recompensa.

Hay un dicho que dice ” a niños pequeños, problemas pequeños”, y es muy cierto. Lo que no asumamos cuando son pequeños al ser mayores se convertirá en una bola difícilmente manejable y con menos posibilidades de remedio y actuación.

¡VÍVELO!

Como padre/madre ¿ crees que acompañas a tus niños y niñas en el valor del esfuerzo y el aplazamiento de la recompensa? Un ejemplo que siempre uso es el de los móviles: los expertos recomiendan que hasta los 14 años los niños y niñas no deberían disponer de un móvil inteligente, con el que acceder libremente a información y comunicación virtual. Pero la presión de parte de los niños para obtenerlo es mucha. Seguro que habrás oído ” todos lo tienen menos yo”. ¿Consideras que está preparado/a para tenerlo? ¿Tomas la decisión de dárselo o no en función a la responsabilidad demostrada? ¿O cedes por la presión? Decidir como padres/madres significa tener claro porqué hacemos algo, y acompañarlos en el proceso de esfuerzo, responsabilidad y aprendizaje hasta obtener la recompensa deseada. Gestionando el tiempo y las emociones intermedias, y buscando ayuda si es necesario. Que es más difícil que si le das lo que pide sin más, ¡claro! (tambié era difícil para los niños del experimento esperar y obtener la recompensa final). Lo mismo vale para los video juegos con edades recomendadas, con horas de salida, gestión del tiempo libre, permisos, etc.

Como docente ¿eres de los que piensa que los alumnos/as piensan literalmente lo que dicen? ¿Que lo que quieren necesariamente es lo que manifiestan? Tú eres un adulto, y ellos actúan como actúan con los otros adultos de referencia, pero es indudable que también reconocen con quienes pueden obtener algo o no. Un ejemplo: Conozco una profesora que una vez al curso hace una encuesta a alumnos de secundaria. Una vez se preparó con mucho esmero una actividad donde los alumnos tenían que trabajar en grupo, deducir las soluciones, plantear hipótesis, construir el aprendizaje. Planificar la actividad y los materiales le llevó mucho tiempo y no tengo que decir que a los alumnos les costó, como toda primera vez, enfocar una clase así. Está demás decir, que yo creo que aprendieron mucho más que si ella hubiera dado una clase magistral, copiando, repitiendo el libro y memorizando. Pues en la encuesta, varios alumnos manifestaron con palabras despectivas su opinión sobre la actividad, a lo que mi amiga decidió que no iba a volver  a intentarlo, porque los alumnos “no habían apreciado su esfuerzo y decían que no habían aprendido nada”…su frustración, aún sabiendo que estaba ofreciéndoles una experiencia mucho más significativa en cuanto a aprendizaje, ganó, y no quiso volver  a intentarlo. No solo es que ella no remontara la sensación inmediata, si no que tampoco les estaba enseñando a  los alumnos a hacerlo, quienes muy posiblemente no tomaron, por edad y experiencia, el valor de la clase trabajada por ella.

 

El valor del esfuerzo es el asumir responsabilidades, el sabernos capaces de solventar dificultades, el sentirnos apoyados para esperar y conseguir la recompensa, con el subidón de autoestima que ello conlleva, el saber que nada en la vida se nos dará inmediatamente después de pedirlo, que necesitamos ganas, esfuerzo, estrategia, habilidades, paciencia y aguante para llegar a ello. Y eso, nos hace crecer.

 

Formación docente, presencial y constructora de la nueva escuela

Formación docente como pilar de cambio. Formación docente como construcción conjunta de espacio de nuevos de trabajo, de aprendizaje y motivación. Formación docente como herramienDiapositiva1.GIFta indispensable para “desaprender” estrategias antiguas, ineficientes y desmotivadoras y aprender ( y aprehender) herramientas, experimentar lo genial que es entender el aprendizaje de otra manera y creer, firmemente, que otro tipo de escuela es posible.

Muchos grupos de profesores nos dicen que ellos tienen ganas de crear experiencias nuevas, pero que el sistema se lo impide. Y eso, en alguna medida,  es verdad. Pero eso no debería desanimarnos para construir , dentro de nuestra “parcela” de clase, estrategias nuevas. Y conozco de primera mano muchos casos donde el empezar solo, o casi solo, motivó a equipos directivos o a otros docentes a seguir sus pasos dados los resultados y la satisfacción obtenida.

Mi experiencia en formación docente me ha llevado a creer en ella como pilar de cambio por tres razones principales:

  1. Por actualización. Esta es la razón más obvia. Los espacios de formación permiten a los docentes conocer recursos, líneas de investigación, nuevos descubrimientos, etc. Esta parte al altamente motivadora para ellos y ellas, además de los créditos que por formación pueden obtener. Este punto es posible de ser realizado vía online.
  2. Porque es el espacio para construir, juntas y juntos, la nueva escuela, ésa con la que soñamos. Paso a paso, despacito, avanzando juntas/os, el encuentro en espacios de construcción nos permitirá avanzar y plantear, acompañadas mejor que solas, los nuevos parámetros educativos. Las buenas prácticas, compartidas, explicadas y motivadas, se hacen mejor juntas. Nos contamos de viva voz los proyectos nuevos, nos apoyamos en ellos. Abrimos un espacio donde no solo nos quejamos de lo duro de nuestra vocación, si no que nos motivamos  a seguir porque no estamos solos. Una cosa que siempre me ha llamado, y mucho, la atención, desde que trabajo en proyectos educativos es la soledad del docente. Estáis solos aunque estáis rodeados de gente. Peleáis solos en espacios donde hay que rascar para encontrar un momento para compartir con colegas, para preguntar sobre experiencias, donde a duras penas nos encontramos en los pasillos y compartimos información urgente en diez palabras. La formación debería ser el espacio de confluir, de encontrarnos, de abrir ” plaza” para debatir y conocer de otros y otras, de motivarnos y darnos puntos de apoyo en nuestro camino. Y esto, la experiencia me demuestra que no se puede hacer online.
  3. Porque educar es una actitud, y cuando hablamos de actitud, hablamos de tres manifestaciones que se interrelacionan: el componente racional ( o ideativo), el componente conductual y el componente emocional. Los tres componentes forman  la actitud. Y cuando hablamos de transformar la actitud hacia nuestra labor, cuando hablamos de cambiar la educación, cuando hablamos de construir espacios educativos, necesitamos trabajar los tres aspectos, porque lo racional lo compartimos y lo transformamos en ideas nuevas y creadoras, porque lo conductual lo trabajamos entre todos, a partir de buenas prácticas, a partir de la motivación, pero el componente emocional implica sentir, emocionarnos, crear, ver  a los ojos a nuestros compañeros y sentir con ellos que es posible crear una escuela nueva. Y eso, tampoco se puede aprender online.

 

¡VÍVELO!

Hace cuánto que en tu centro no pensáis y debatís sobre formación?

Hace cuánto que sentís que la formación se os hace cada vez más necesaria?

Hace cuánto que tenéis la sensación de que no tenéis tiempo ni espacio para hablar, debatir, conocer lo que hacen tus compañeros o aprender de ese proyecto que tu compañera te contó corriendo?

Plantéate un proyecto formativo. Un proyecto donde se aprovechen las experiencias vividas. Donde aprendas de lo que hacen tus compañeros. Donde podáis crear espacios (más grandes o más pequeños, depende de ti) de creación conjunta. Donde sientas que te acercas más a tus alumnos/as, los entiendes y tienes ganas de crear espacios para ellos/as y para ti.

Llámanos, o llama a quien quieras, pero asegúrate que os ayuden a crear juntos/as, que no sólo os den información, que os remuevan y os den ánimos para emprender un camino diferente en la educación. Tú, tus compañeros/as y tus niños/as se lo merecen….