La importancia de los límites…..y no solo con los niños

Qué son los límites: educativa y relacionalmente son los puntos que marcan una linde imaginaria entre lo que permito y lo que no en mis relaciones con los demás. Estos “demás” sonina-sentada-felizn la familia, los compañeros de trabajo, los amigos, la relación padres/madres – hijos/as y con el resto de personas con las que me relaciono.

Sabéis que le doy mucha importancia al modelado en las relaciones con los niños y niñas, y a veces, cuando son pequeños, es difícil explicarles algo así como “hasta dónde si- hasta donde no”, así que vuelvo a resaltar la importancia de los modelos. ¿Cómo puedo enseñarles lo importante de los límites cuando permito relaciones tóxicas en mi vida? ¿Cómo les enseño que no debe permitir que lo/la agredan cuando permito agresiones físicas o psicológicas hacia mí? Piensa: ¿eres una persona que trata a los demás como te gustaría que te tratasen a ti y/o a tus peques (hijos/as, hermanos/as, sobrinos/as, alumnos/as….)? Revisa el modelado que imprimes en la historia de quienes te ven como adulta y analiza si es necesario que tú pongas los límites para tu propia vida, que es tan importante como ayudar a ponerlos a tus peques.

Poner límites es mucho más que decir NO a algo, es decir Si a todo aquello que si no digo “no” no podríamos disfrutar: decir NO al móvil antes de los 14 años es decir SI a los momentos que vamos a pasar juntos y que el estar pendientes del móvil nos robaría (atención ¿cuántas veces tú como adulta/o dices NO al móvil?); decir NO a gritar cuando discutimos es decir SI a trabajar juntos y ayudarnos cuando haya tensiones en casa; decir NO a las faltas de respeto es decir SI a felicitarnos cuando logremos una discusión sin gritos ni insultos; si digo NO a que tú como pequeño/a decidas lo que hay que hacer es decir SI a recobrar la autoridad en casa y proporcionarte un espacio de libertad y de disfrute que como niño/a tienes que tener, es decir SI a escuchar tu opinión y tus propuestas, es decir SI a que no tengas que cargar con una responsabilidad mayor de la que por tu edad tienes que tener.

Decir NO a lo que por edad, por respeto consideramos no deseable, es decir SI a lo que queremos, es ofrecer algo mucho mejor a cambio.

Muchos  niños, muchas niñas que tienen perfil de “retadores”( con conductas de tentar o retar los límites) son niños que no tienen claro hasta dónde pueden llegar, lo cual les genera mucha ansiedad. Un niño, una niña que ve con claridad el espacio del que puede disfrutar baja las tensiones y la ansiedad, y aprende de donde se sabe seguro, aprovechando su espacio, porque sabe que si algo sucede, ahí están los adultos responsables para protegerlo.

¡VÍVELO!

  • Analiza los límites que pones tú en tu vida, en tus relaciones con los demás: con tu familia, con tus compañeros de trabajo, con tus amigos y amigas. ¿Los tienes claros?
  • Los límites son elásticos: según va avanzando la edad de nuestros peques, y sobre todo, la responsabilidad que en cada edad vayan demostrando, éstos tienen que irse ampliando (¡menudo reto!). Los docentes y los padres/madres de varios niños lo saben, los niños y niñas no muestran los mismos niveles de responsabilidad sólo según la edad, también depende de su historia personal, de su posición en la familia, etc. El reto es adaptar los límites a la realidad de cada uno/a: el móvil a los 14 es un límite que depende de la situación de cada niño/a; las horas de salida y entrada a casa dependen de cada niño o niña, de su responsabilidad, de lo lejos o cerca que se vayan, con quién se van, etc
  • Cuando marques un límite, háblalo con los niños/as, intenta que ellos participen dando su opinión. Una norma construida entre todos es más respetada y cumplida.
  • Decide con claridad qué está permitido a partir de hoy y  qué no, y sobre todo, no permitas que tu estado de ánimo determine el cumplimiento o no de los límites: si no juega a la play de lunes a jueves no lo va hacer aunque yo esté de buen humor y hoy me haya dado muchos besos, es una norma. Si no le permito que llegue tarde a casa, no se lo permito por más que hoy no tenga ganas de discutir. Si, como compañero de trabajo te he dicho que no me gusta que te burles de mis ideas, te lo voy a decir por más que hoy hayamos tenido un buen día. Retroceder y permitirte actuar según tu humor es enseñar que las normas se pueden saltar, es enseñar a actuar y decidir según el estado de tu humor y no por decisiones firmes, es ponerte zancadillas a ti mismo/a.
  • Empieza con pequeñas cosas, con pequeñas normas, coge confianza, ve aprendiendo y avanza.
  • Tómatelo como arar y sembrar: te aseguro que cosecharás bien. Y eso es algo importante en la educación, la importancia del esfuerzo y el esperar. Esta es una oportunidad de enseñarles, con la vida , a hacerlo.

Hablemos de Acoso Escolar

Hablar de Acoso Escolar es referirnos a una situación que afecta a miles de niños dentro y alrededor de los Centros Escolares y que no les permite el desarrollo normalizado de su infancia y adolescencia. En muchos casos mal etiquetado como Acoso, como veremos, aunque ello no impida el dolor que algunas situaciones puntuales conlleva.

El Acoso Escolar como tal, afecta a su equilibrio personal, a su autoestima en un medio en el que deberían sentirse protegidos y seguros y, si esto no es ya de por sí suficientemente grave, también a su desempeño académico. Escucho a  muchos padres, madres y profesores que me indican cosas como ” si, ya sé que es difícil ir al cole sufriendo acoso, pero necesito que mejore en notas”. Los niños no encuentran sentido a estar metidos horas y horas en un Centro donde no se sienten seguros, donde tienen que estar a la defensiva, donde no se sienten apreciados. No podemos esperara que den, en esas situaciones , lo mejor de sí, ni emocional, ni cognitiva, ni relacionalmente.

Muchos adultos expresan que ahora los niños y las niñas están sobreprotegidos, que el malote de clase siempre ha existido y que se ha sobrevivido a ello. Todos aquellos que tuvimos una infancia jugando en la calle, es cierto, aprendimos a protegernos, a gestionar los espacios ( conocíamos dónde nos podíamos meter y dónde no es el barrio, por ejemplo) y los tiempos ( si no, pregúntennos cómo sabíamos cuándo nos iba a llamar nuestra madre a cenar, por poner otro ejemplo), y sobre todo, a gestionar pequeños conflictos del día a dia, con más o menos sensatez y efectividad. Pero también sufrimos muchas situaciones reiteradas, dañinas y/o en situación de indefensión para las que no tuvimos recursos ni apoyos, que a mí me hacen pensar viendo a personas en edad adulta que aún sufren las huellas de dolores no curados entonces  ¿a qué coste emocional?

Por ello, precisamente por la gravedad de la situación, veo necesario hablar de qué es el Acoso Escolar y diferenciarlo de lo que no es.

Que un alumno moleste a otro, diciéndole cosas, insultándole, o cualquier otra cosa, está mal, es faltar el respeto a otro, es agredir verbalmente  pero NO es Acoso

Que una alumna hable mal de otra poniéndole apodos o diciendo cosas de la otra que no es verdad, es faltar a la verdad y al respeto, es agredir verbalmente y confabularse con otras personas para hacer daño, si, pero NO es Acoso

Que un alumno, o alumna, pegue a otro, le dé puñetazos y lo empuje, y aún cosas peores es violencia directa y física, es agresión y hace mucho daño, pero NO es Acoso.

Cada uno de los ejemplos anteriores deberían ser pedagógicamente penalizados de parte de las autoridades del Centro por ser situaciones de violencia verbal, psicológica y física que implican faltas de respeto por la dignidad e integridad de las personas, pero NO son situaciones de  Acoso.

Para definir una situación como Acoso Escolar tienen que cumplirse  tres dolorosas condiciones:

  • Es una situación prolongada en el tiempo. Tiene que darse la misma situación de manera constante o reiterativa en un tiempo determinado, de la(s) misma(s) a la misma persona
  • Existe equilibrio de poder. El acosador es una persona más alta, más fuerte o más numerosa , u ostenta una situación específica de poder frente al acosado ( es un profesor, un/a delegado/a de clase, o alguien de quien depende el segundo de alguna manera)
  • Existe probada intención de hacer daño. La diferencia , en ocasiones, entre las bromas, la ironía y el hacer daño, es muy fina. En este caso, el traspaso de la línea es consciente y adrede.

Si revisamos los casos que conocemos, aquellos que tristemente aparecen en los medios de comunicación, veremos que estas tres condicionares se cumplen.

Y por ello, nos centraremos en post siguientes en hablar de la prevención del Acoso, por que si las situaciones que pusimos como ejemplos al inicio se hubieran parado y sancionado de una manera pedagógica, el Acoso como tal no habría existido. Y hacia ahí tenemos que tender, a QUE NO EXISTA EL ACOSO….Y ES POSIBLE.

“Agobia mucho ver cómo a alguien lo molestan un día sí y otro también y no saber qué hacer frente a ello” Ismael, alumno de 3º de Educación Secundaria

” Creo que las burlas de los compañeros suelen ser bromas. Pero hay personas que al final se cansan y sufren. Pero los que gastan esas bromas no lo saben, a veces, aunque a veces si” Alicia, alumna de 2º curso de Educación Secundaria

“No me he encontrado con situaciones verdaderamente conflictivas pero soy consciente de que en las aulas existen estas situaciones y no siempre les sabemos dar el cauce adecuado” Mario, profesor de Secundaria de Madrid

VÍVELO!

Analiza y recuerda situaciones de tu vida, de tu infancia donde consideras que sufriste Acoso Escolar, ¿se cumplieron las tres condiciones? Si es así, ¿buscaste ayuda? ¿la obtuviste? Si no ha sido así, posiblemente muchas de las huellas que causó la situación aún perduren y ello explique porqué tienes miedo o te enfurece tanto la sola posibilidad de que un hijo, una hija o una alumno o alumna sufra lo mismo.

Habla con tus chicos y tus chicas ( sean hijos/as o alumnos/as) y explícales la diferencia entre qué es y qué no es Acoso. Que aunque no lo sea, nadie tiene derecho a hacerte daño, que es necesario hablarlo y comunicarlo para parar a tiempo situaciones de futuros Acosos, para no llegar a  vivir todos en tensión.

Busca apoyos en clase, siempre hay alumnos preocupados por lo que ven día a día y no saben qué hacer. Si tú eres una autoridad, ofréceles tu apoyo  y buscad juntos la manera de formaros o conseguir establecer un marco común de convivencia.

Mira. Algo tan básico como eso. Observa ¿hay alumnos/as que no se sientan con nadie en clase? ¿hay alumnos/as que no se comunican con los demás?¿hay alumnos de cuya opinión se burlan otros o no son tomados en cuenta? Es más fácil acosar a alguien solo/a que a alguien con apoyo social.