Mira a los ojos y acércate a su corazón

Las prisas del dia a dia nos hacen descuidar lo importante, yendo directamente a lo urgente. Total, ya tendremos tiempo de ocuparnos de eso. Descuidamos el lenguaje no verbal siendo éste un canal de comunicación no sólo suplementario del verbal, si no a veces hasta sustitutivo de aquél,…¡la de veces que mientras la palabras dicen una cosa el cuerpo, el tono, la postura, la cara, los ojos, nos dicen otra cosa!

No sólo deberíamos prestar más atención a nuestros gestos, si no también mirarnos a la cara al hablar, sobre todo con ellos, los más pequeños, a quienes les estamos enseñando a comunicarse con el mundo.

Por eso es tan importante, para hablar con los niños, agacharnos y ponernos a su altura, mirarlos a los ojos y hablar con ellos, con los ojos, que nuestros chicos y chicas lean en ellos qué le queremos decir. Os aseguro que es la mejor manera de calmar a un niño, de decirle “te entiendo, entiendo que estés enfadada/frustrada/ decepcionada/ con sentimiento de injusticia…..te escucho y te acompaño en la búsqueda de soluciones”. Además, notaremos una escasa necesidad de gritar, pues ya estamos cerca, y el tiempo empleado en acercarnos, agacharnos y empezar a hablar nos ayuda a reflexionar sobre qué le voy a decir. Muchos padres/madres/profesores corrigen a sus chicos “a distancia” con gritos, a los lejos “¡fulanitooooo, te he dicho que no tires la ropa por el suelo!”, ” ven aquí y dime qué deberes tienes hoy”( en vez de “¿qué deberes tienes hoy?”), “¡Qué ha pasado¡” ( en vez de “¿qué ha pasado? cuéntame”)….además ¿notamos que una pregunta, gritada, a la distancia, se convierte en una afirmación, o peor, en una reprimenda?,dad_and_son_in_the_park-800x533 lo cual provoca más de un conflicto.

Agáchate hasta la altura de sus ojos e intenta ver el mundo desde donde ellos/as lo ven, y a medida que ellos y tú crecéis la distancia entre sus ojos y los tuyos será menor.

Nosotros, como educadores, padres o maestros, por otro lado, así aprendemos a leer el corazón de nuestros chicos, a saber cuándo están mal y cuando están felices sin necesidad de que nos lo digan. Y me acerco más cuando está triste y me alegro con él/ella cuando está feliz.

¡VÍVELO!

Mira a los ojos a tus chicos, ponte a su altura físicamente cuando les hablas. Ponte de pie de donde estés y acércate cuando te dirijas a ellos/as, diles con el cuerpo que te importa lo que te están diciendo, que la respuesta a la pregunta que le haces es importante para ti, que tienes todos tus sentidos en lo que ellos/as te dicen.

No grites, no preguntes gritando. No hay pregunta a gritos, sólo afirmaciones y regañinas, intenta hacer una pregunta gritando, verás que no suena igual. Imagínate esa “pregunta” (que a gritos no es tal) en los oídos de tus chicos.

En casa se ríen mucho de mí ( en el buen sentido, se asombran, puede ser la expresión más correcta) cuando detecto sólo por ver la postura de mis hijos al entrar a casa, o por respuestas ¡al teléfono! cuando les ha pasado algo: una discusión con el/la novio/a, una nota que no esperaban, un trabajo extra fuera de la planificación, cansancio fuera de lo habitual, la pérdida de algo importante….. es cuestión de entrenamiento, de atención y de observación, y si, mucho de mirar a los ojos. No es magia ni tener más capacidad que los demás, todos podemos conseguirlo, acércate y mira a los ojos: a tus hijos/as, a tu pareja, a tus amigos. Entrena.

 

20 estrategias para que tus hijos te escuchen…..aquí van las cuatro primeras

escucha__aprende__y_valora_1No es fácil conseguir dialogar con nuestros hijos e hijas, si intentamos ponerlos en el centro de la relación sin dejar de posicionarnos como autoridad, límites y espacio de seguridad. Todo ello sin perder la relación y la satisfacción de necesidades, … qué difícil.

Si entendemos la escucha como el primer paso para la comunicación, para la autoestima, para la autonomía, veremos que es fundamental conseguir que nuestros hijos nos escuchen y escucharlos nosotros, puesto que de ello dependerá la relación que tengamos de hoy en adelante. Ser padres no significa tener todas las respuestas, significa ser modelos de vida, y escuchar ( entendida la escucha como el poner atención, con mis cinco sentidos, a lo que manifiestas, no solo con lo que sale de tu boca, también lo no verbal) debería ser un pilar fundamental en su relación con el mundo, con los otros y consigo mismo.

He aquí cuatro primero pasos para ser escuchados, probados y experimentados por quien escribe esto:

  1. Para que te escuchen, ESCUCHA TÚ PRIMERO. Sé el modelo de escucha de tus chicos y chicas. Respuestas como “eso es una tontería” , “no pasa nada”, “no les hagas caso” (minimizar la situación que nos cuentan), o “no me sorprende que te pase eso, tú siempre….” ( culpabilizar), o “te he dicho mil veces que….”, ” hijo/a, la vida…..” (sermonear)….¿te suenan? Si es así, posiblemente no estés escuchando lo que debieras para establecer comunicación con tus chicos/as. Escuchar es poner atención a lo que te dicen, sin juzgar, dando espacio y tiempo para confiar su parecer y sus emociones, creyendo en la posibilidad de que, mientras lo cuentan, reflexionan sobre ello y analizan la situación, poniéndonos en su piel y pensando ¿cómo se sintió  mientras tanto?. Pequeñas intervenciones como ” ajá”, ¿que piensas de eso?, ¿cómo te sentiste cuando pasó?, ¿qué podrías hacer para mejorarlo? , ¿qué piensas hacer ( en general)?, …ayudan a que ellos puedan tener “hilos” de los que tirar en aquellas situaciones donde se les atasquen las emociones o no sepan qué hacer…..¿no te gustaría que a ti te escucharan así?. A veces, nuestros problemas de comunicación vienen de que no oímos para escuchar, sino para contestar.
  2. Propón posibilidades, NO DIGAS LO QUE HAY QUE HACER. No sigas cargando sobre ti las decisiones, porque por un lado les hace esperar a que tú pienses las soluciones, y aunque aumente nuestro ego, admitámoslo, cansa. Por otro lado tu hija/o no creerá en su capacidad de solucionar problemas y disminuirá su autoestima . Pregunta ¿ qué posibilidades tenemos? E insta a que piense muchas soluciones, aunque sean descabelladas y ahí, ayúdala a establecer algunas soluciones sobre las que ella tome la decisión por factibilidad, por economía, por cercanía , por evitación del dolor, ….ayúdala a hacer un cuadro de pros y contras  que posibilite soluciones futuras. Cada problema con el que nos encontramos tienen que ser un aprendizaje, para ellos y para nosotras.
  3. HABLA POCO. Ay, cómo nos encanta sermonear. Piensa bien lo que vas a decir, escucha. En serio ¿ alguna vez los sermones sirvieron para algo ? NUNCA.  Al cabo de 30 segundos entraban por un oído y salían por otro, admítelo. Si el objetivo es que recoja las zapatillas del medio del salón, es mejor mirarla fijamente, señalar el “objeto del delito” y  decir con seguridad “¡zapatillas!” antes que el sermón de (casi) siempre ” te he dicho mil veces que no dejes las zapatillas en medio del salón, con lo ha costado ordenar y vienes tú y siempre….y nunca,…..y ya no puedo más…” y todo lo que sigue. Atentos al tono de voz empleado, es necesario que sea firme, sin gritar (eso agota y da señales de desesperación) Ensaya si es necesario…y estate segura que te vas a quedar ahí, hasta que la acción se cumpla.
  4. DAROS TIEMPO DE HACER COSAS JUNTOS. Que la comunicación y la escucha no se den solo en momentos de problemas o de reprimendas. Comparte aficiones con tus hijos o tus alumnos, tiende puentes por los que cruzar cuando haya necesidad de hablar, de cosas, de pensamientos, de emociones, de descubrimientos. Que ellos sientan que sus pensamientos, aficiones y emociones te interesan, lo cual no quiere decir que las compartas, pero te interesan porque ellos son importantes. No hay escucha si no hay aprecio ¿ o tú escuchas a quien no te interesa? Busca cómo conseguir hablar y comunicarte. El segundo de mis hijos es muy callado y pasó un tiempo en que no hablaba sobre lo que le pasaba, cómo se sentía, y esas cosas. Yo sabía lo que hacía, pero no cómo estaba él. Un día, me acompañó de compras, se nos hizo tarde y nos fuimos a comer a un restaurante de esos que les gustan, de comida rápida. Para cuando me di cuenta, estábamos hablando, me comentaba lo que había leído, conversaciones con sus amigos, cosas que le interesaban. Demás está decir que de vez en cuando lo repetimos.

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¡VÍVELO!

Toma nota de cuántas veces al día regañas a tus chicos y chicas y cuántas los escuchas. Posiblemente te sorprendas.

Recuerda cómo te hubiera gustado a  ti que te escucharan, cómo te hubiera gustado que tu madre y tu padre te hicieran sentir bien, apreciada y lista para resolver dilemas. ¿Por qué no empezar a regalarles eso a  tus hijos?

NO LO SABES TODO, no, deja de cargar sobre ti ese paquete porque con el tiempo, te lo aseguro, se hace más y más pesado. Estás criando hijos, estás educando alumnos para que se enfrenten al mundo, hazlos seguros, ayúdales a resolver dilemas, escucha sus opiniones. Haz que cada oportunidad sea un aprendizaje, porque no se aprende solo con las mates y la lengua, la vida nos enseña, y los adultos debemos ayudarlos a aprender.

Cuenta también tus cosas. Comparte y enséñales a compartir tus vivencias y lo que piensas de ello. A veces pensamos que a ellos no les interesa “las cosas de los grandes” y no, les interesa, y mucho. Muchos niños y niñas no saben a qué se dedican sus padres, no saben qué hacen ni las cosas que les gustan, no entienden porqué llegan cansados, o tristes, o felices al final del dia.

El por qué de este blog

24-10-2016

Llevo más de 20 años educando, a mí misma, a profesores, a chicos y chicas de todas las edades, a amigos y amigas para quiénes, al parecer, tengo una voz a escuchar en educación, a mis hijos, a padres y madres….tengo al suerte de haber podido aprender de muchos contextos, muchos países y y una gran diversidad de ocasiones y niveles de recursos. En estos años, he ido construyendo, cual puzzle, un cuerpo de trabajo específico, no sólo en cuanto a  temáticas, si no sobre todo  en cuanto a metodologías de trabajo en educación. llevándome a creer, con toda convicción, que el aprendizaje vivido es el más querido, el más aprovechado, el más productivo y el más significativo.

Aprendizaje vivido  cuando se involucran lo cognitivo y lo emocional en él, cuando entendemos que ningún aprendizaje tiene un solo punto de vista, no hay una sola percepción ni un solo prisma desde el que verlo…..y que, sobre todo, cuando algo aprendemos las preguntas surgen y crean nuestras motivaciones para crecer, para avanzar, para buscar, para ver. La verdad verdadera no existe, y si vemos el proceso desde los ojos de los alumnos, veríamos miles de preguntas, miles de porqués que el sistema tradicional no toma en cuenta y desperdicia la oportunidad de crecer juntos y de crecer mejor.

Este blog es una invitación a VER, a MIRAR, a OBSERVAR y DISFRUTAR

VIVELO!

Hace cuanto que no miras a los ojos de tus chicos y chicas?

Cuantos alumnos con ojos azules tienes? Cuántos con ojos verdes? Pregunta a tus alumnos una “estadística” sobre el color de los ojos de sus compañeros, o las pestañas más largas……te sorprenderá cuántas veces no nos vemos entre nosotros, adultos y alumnos, cuántas veces hay lenguajes no verbales de dudas o “¡eurekas!” que no percibimos. No sería mejor si nos comunicáramos viéndonos a los ojos entre todos? Los alumnos no se atreven a decir sus dudas ¿por qué no les ayudas a expresarlas tú?